EE.UU retiró estudio de Barbacid sobre el cáncer de páncreas

La Academia Nacional de Ciencias retiró la investigación sobre cáncer de páncreas tras confirmar que el científico Mariano Barbacid omitió su vínculo con la empresa Vega Oncotargets. El estudio, realizado en ratones, enfrenta ahora un duro cuestionamiento ético.

La Academia de Ciencias de EE UU retira el estudio de Barbacid sobre el cáncer de páncreas por conflicto de intereses. Foto: Web.

La revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) formalizó la retractación del estudio liderado por el químico Mariano Barbacid. La institución estadounidense tomó la decisión tras detectar que el investigador y dos de sus colaboradoras, Carmen Guerra y Vasiliki Liaki, no declararon ser copropietarios de la empresa biotecnológica Vega Oncotargets al momento de presentar sus resultados.

El conflicto de intereses reside en que dicha compañía se fundó en 2024 con el objetivo de explotar comercialmente las terapias derivadas de la investigación. Al omitir este vínculo financiero, Barbacid accedió a una vía de publicación privilegiada para miembros de la Academia, la cual cuenta con una supervisión menos estricta que el proceso estándar para autores externos.

Expectativas y realidad científica

El trabajo, publicado originalmente en diciembre de 2025, describía una “triple terapia” que logró la remisión del cáncer de páncreas en modelos preclínicos. Aunque los resultados se limitaron al ámbito de experimentación con ratones, la difusión mediática generó una expectativa global. Medios internacionales calificaron el hallazgo como una “cura histórica“, lo que impulsó una campaña de recaudación de fondos que superó los 3,6 millones de euros.

No obstante, expertos internacionales ya habían advertido sobre la necesidad de replicar estos efectos en seres humanos. La vinculación de los investigadores con Vega Oncotargets, donde poseen el 25% de las acciones, añade una capa de complejidad ética, dado que el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) exige por normativa la transparencia total sobre intereses privados.

La defensa del equipo

Carmen Guerra, investigadora del CNIO, calificó la decisión de la Academia como un “problema administrativo“. Según la científica, el equipo ya remitió nuevamente el artículo el pasado 7 de abril, esta vez cumpliendo con la declaración de intereses requerida. Guerra sostuvo que la calidad de los datos no se encuentra en duda y que la retractación responde estrictamente al cumplimiento de las normas editoriales de la revista PNAS.

La situación también salpicó el marco institucional del CNIO. La normativa de este organismo público estipula que cualquier conflicto de interés debe divulgarse antes de la publicación para evitar que intereses financieros comprometan la integridad de la investigación científica.

La comunidad científica aguarda ahora el resultado de la nueva revisión bajo el método de envío estándar. Este episodio abre un interrogante sobre los límites entre la investigación pública y la explotación comercial, y plantea si la presión por obtener financiación privada puede influir en la transparencia de los grandes anuncios médicos.

 

Nota escrita por:
Te recomendamos...
La Casa Rosada homenajeó a Gallo por el día del padre

Por el Día del Padre, la Casa Rosada homenajeó al gendarme Nahuel Gallo, liberado tras su secuestro en Venezuela, destacando el valor de la familia. Por su parte, el presidente Javier Milei saludó compartiendo una ilustración junto a sus mastines.

Cierre del mes en el BCRA
Los balances residenciales porteños registran un alivio temporal

Las expensas en Buenos Aires se desaceleraron y subieron solo 0,1% en mayo, quedando bajo la inflación. Sin embargo, el invierno presionará los presupuestos por los costos de calefacción central, mientras persiste un 17% de morosidad en los edificios.

La LLA reprograma debates clave para blindar al jefe de Gabinete

La Libertad Avanza frenó el tratamiento de leyes económicas clave en Diputados para evitar que la oposición use el recinto para interpelar a Manuel Adorni. Los aliados muestran cautela, prefiriendo que el Senado asuma el costo de la controversia patrimonial.