La industria de la aviación en Argentina atraviesa una fase de fuertes ajustes tarifarios que afectarán directamente los bolsillos de los viajeros. Tras haber asimilado un incremento del 30% en el valor de los pasajes debido a las fluctuaciones del petróleo derivadas del conflicto bélico en Medio Oriente, el mercado se prepara para una nueva subida a finales de mayo. Esta vez, el origen del aumento radica en la actualización de los cánones de seguridad aeroportuaria determinada por la Administración Nacional de Aviación Civil. Según la normativa vigente, los boletos expedidos a partir del 28 de mayo registrarán variaciones significativas: en los recorridos de cabotaje, el tributo escalará de los simbólicos 20 pesos a una cifra de 6.500 pesos, mientras que en las conexiones internacionales y regionales el ajuste rondará entre el 12% y el 13%.
Este reajuste fiscal tiene como objetivo principal financiar la expansión de la infraestructura necesaria para albergar a las nuevas operadoras que planean desembarcar en el país, como Plus Ultra y El Al. Sin embargo, el momento elegido para aplicar la medida ha generado un profundo malestar entre las compañías aéreas. Desde entidades como IATA y Jurca, advierten que la rentabilidad y la competitividad del sector están en riesgo, especialmente después de que el combustible para aviones subiera más de un 60% en los últimos meses. Aerolíneas Argentinas, por ejemplo, ya se vio forzada a implementar recargos temporales para compensar el alza del crudo, lo que ha elevado considerablemente el costo final hacia destinos populares como Miami o Punta Cana.
La cúpula de IATA ha expresado su preocupación por la falta de previsibilidad en la toma de estas decisiones, señalando que la medida se adoptó de forma unilateral y sin la consulta previa prometida en mesas de diálogo técnico. Peter Cerdá, referente de la organización para las Américas, manifestó que estos incrementos abruptos contradicen los lineamientos de organismos internacionales como la OACI y atentan contra el crecimiento sostenido del tráfico de pasajeros que Argentina registró a inicios de este año. Los representantes del sector instan ahora a las autoridades a suspender la aplicación de la nueva tasa y abrir un canal de negociación urgente, argumentando que encarecer la conectividad aérea podría frenar el dinamismo de un mercado que mostraba signos de recuperación económica.