Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, justificó la reestructuración al sostener que muchos de los servicios suprimidos carecían de demanda suficiente.
El funcionario argumentó a través de sus canales oficiales que el sector privado posee la capacidad de realizar estas tareas sin intervención estatal. Asimismo, desde el Gobierno cuestionaron que el 20% de las dependencias del instituto poseían un carácter estrictamente administrativo, lo que motivó la revisión de la planta.
La tensión en la sede central de Villa Martelli aumentó en los últimos días. Representantes sindicales señalaron una presencia inusual de efectivos de Gendarmería Nacional en el predio. En este contexto, el presidente del INTI, Miguel Romeo, debió retirarse del edificio bajo custodia de las fuerzas de seguridad.
Tras la jornada de huelga, los trabajadores realizarán una nueva asamblea el martes 12 de mayo. En dicho encuentro, el personal evaluará los pasos a seguir y la posibilidad de profundizar el plan de lucha si no se establece una instancia de diálogo con las autoridades nacionales sobre la continuidad de los puestos de trabajo.
La resolución del conflicto permanece incierta mientras el Gobierno mantiene su postura de reducir la estructura estatal y el gremio intensifica las medidas de fuerza. ¿Logrará el sector privado absorber la demanda de servicios técnicos sin afectar los estándares de control industrial vigentes?