El mercado de capitales argentino vivió una jornada de marcado optimismo luego de que la calificadora Fitch elevara la nota de la deuda soberana a B- con perspectiva estable. Esta actualización técnica provocó un derrumbe del 7% en el riesgo país, que se posicionó en las 515 unidades, tocando su punto más bajo en los últimos catorce meses. En la plaza de Nueva York, los títulos públicos Globales lideraron las subas con incrementos superiores al 2%, mientras que las acciones de entidades bancarias nacionales experimentaron alzas de doble dígito, destacándose el avance del 10,6% del Banco Macro. El índice Merval también reflejó esta tendencia con una mejora del 4,4%, pese a la leve caída de las firmas energéticas condicionadas por la cotización internacional del crudo.
El cambio de calificación representa un giro estratégico para el financiamiento nacional, ya que saca a la Argentina de la categoría de incumplimiento inminente y la devuelve a niveles de solvencia no vistos desde 2019. Según los analistas, esta nueva jerarquía crediticia habilita a una vasta gama de inversores institucionales y bancos europeos a volcar capitales en activos locales, superando las restricciones normativas que pesaban sobre los ratings inferiores. Además de facilitar el acceso a divisas para el sector privado mediante mejores cartas de crédito, la mejora de Fitch reconoce el saneamiento de las cuentas fiscales, el superávit comercial récord del primer trimestre y la capacidad del Banco Central para recomponer sus reservas internacionales.
Hacia el futuro, el panorama financiero se mantiene expectante ante la inminente visita de otras agencias evaluadoras a Buenos Aires, lo que podría derivar en nuevas correcciones al alza en las notas de deuda. No obstante, el informe de la calificadora advierte que la economía aún debe enfrentar desafíos de liquidez externa y una inflación que, aunque en descenso, sigue siendo un factor de riesgo para absorber posibles turbulencias globales. En el plano cambiario, la jornada cerró con una ligera tendencia a la baja en las cotizaciones oficiales y del mercado MEP, mientras que el organismo monetario continuó con su racha compradora de divisas en el mercado mayorista.