El Gobierno Nacional avanzará con una nueva actualización en las tarifas del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). A partir del próximo lunes 18 de mayo, viajar en tren será un 18% más caro, mientras que las líneas de colectivos de jurisdicción nacional aplicarán un incremento del 2%.
$714 será el boleto mínimo de colectivo para usuarios con tarjeta SUBE registrada.
$330 costará el tramo inicial en todas las líneas de trenes metropolitanos.
90% es el aumento acumulado proyectado para los trenes hacia el mes de septiembre.
Esta medida fue formalizada a través de la Resolución 26/2026 publicada en el Boletín Oficial. El texto abre una instancia de consulta pública obligatoria, aunque no vinculante, que durará tres días hábiles para discutir los nuevos cuadros tarifarios que impactarán en millones de usuarios.
El impacto en las líneas de colectivos nacionales
El ajuste del 2% anunciado para los colectivos alcanza exclusivamente a las más de 100 líneas nacionales que circulan entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Para los pasajeros que tengan la SUBE debidamente registrada, el pasaje mínimo pasará de los actuales $700 a $714.
En el caso de aquellos usuarios que no hayan realizado el registro de su tarjeta, el valor del boleto mínimo ascenderá drásticamente a $1428. Por su parte, la Tarifa Social para los grupos vulnerables se ubicará en $321,30, manteniendo el descuento del 55% sobre el valor oficial vigente.
Este incremento es solo el primer paso de un plan de ajustes escalonados. El cronograma oficial prevé dos subas adicionales del 2% cada una, programadas para el 15 de junio y el 15 de julio. Al finalizar este periodo, el incremento total acumulado en el sector automotor será del 6,1%.
Los trenes enfrentan el ajuste más severo
La situación en los servicios ferroviarios metropolitanos muestra un panorama mucho más complejo para el bolsillo. El boleto mínimo para las líneas Sarmiento, Roca, Mitre, San Martín y los Belgrano saltará de $280 a $330 la próxima semana. Este ajuste inicial busca paliar el déficit operativo del sistema.
Sin embargo, lo más preocupante para los pasajeros es la proyección a mediano plazo. El Gobierno diseñó un esquema de cinco actualizaciones mensuales consecutivas: 15% en junio, 13% en julio, 12% en agosto y 10% en septiembre. Esto llevará el mínimo a $530 en apenas cuatro meses.
Para quienes opten por abonar su pasaje en efectivo, la tarifa plana será de $1100, un valor que busca desincentivar el uso de moneda física en las boleterías. Con este esquema, el sistema ferroviario pretende cubrir un 10% de sus costos operativos con la recaudación directa, duplicando el aporte actual de los usuarios.
Objetivos fiscales y reducción de subsidios
Desde la Secretaría de Transporte destacaron que esta adecuación es necesaria para corregir el atraso tarifario acumulado desde finales del año pasado. El objetivo central de la gestión es reducir el peso de los subsidios estatales y mejorar las condiciones de seguridad y calidad del servicio ferroviario nacional.
Según el informe técnico oficial, en diciembre de 2023 las tarifas apenas cubrían el 2% de los costos operativos. Con el nuevo cronograma, se espera alcanzar una mayor eficiencia financiera. El Gobierno busca que el sistema de transporte sea más ordenado y sostenible en términos fiscales hacia la segunda mitad del año.
La medida también resalta la brecha existente entre las jurisdicciones. Actualmente, las líneas de colectivos provinciales y municipales ya operan con valores que superan en un 35,7% a las líneas nacionales, por lo que esta actualización busca, en parte, equilibrar los costos de transporte en toda la región metropolitana.