El porcentaje de créditos en situación irregular otorgados a los hogares experimentó un marcado avance hacia el cierre del primer trimestre del año. De acuerdo con el Informe de Bancos publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el índice de morosidad de las personas físicas saltó del 3,3% registrado en marzo de 2025 al 11,5% en el mismo mes de 2026. Esta cifra representa el nivel de incumplimiento más elevado de los últimos veinte años en el segmento de financiamiento familiar.
Dentro del análisis pormenorizado del sistema bancario, los préstamos personales encabezaron los niveles de irregularidad con una tasa del 14,2%. Por su parte, el incumplimiento en las tarjetas de crédito se ubicó en el 11,7%, manifestando un incremento de 0,1 puntos porcentuales respecto a febrero de 2026.
En contraposición, las líneas de créditos prendarios marcaron un 6,9% de mora, mientras que los préstamos hipotecarios se mantuvieron estables en el 1,4%.
El escenario corporativo y comercial
Paralelamente, las empresas mostraron un comportamiento más moderado, aunque con tendencia alcista. El coeficiente de mora del financiamiento corporativo se incrementó hasta el 3,1% en marzo, lo que significó una suba de 2,2 puntos porcentuales en la comparación interanual.
Los sectores más afectados dentro de este universo fueron las firmas vinculadas a la construcción, con un 5,9% de irregularidad, y los comercios, que alcanzaron el 4,6%.
Este deterioro del crédito empresarial coincidió con las dificultades de acceso al financiamiento reportadas en el ámbito comercial. Según la última encuesta de tendencia de negocios del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el 28% de los supermercados y autoservicios mayoristas calificó su situación financiera actual como “mala”, frente al 24% registrado en la medición previa.
Asimismo, el rechazo de cheques por falta de fondos medido por el BCRA aumentó en cantidades hasta alcanzar el 2,22% del total compensado.