Expansión del mercado masivo
La multinacional española Inditex presentó este jueves 21 de mayo la línea de indumentaria denominada “Benito Antonio“, nombre real del músico puertorriqueño Bad Bunny.
El proyecto comercial consta de 150 prendas de diseño unisex que combinan la sastrería tradicional con estéticas de la cultura caribeña. La distribución del inventario se realizó a través de plataformas digitales y en tiendas físicas seleccionadas de diversos países, entre los que se encuentran Argentina, Estados Unidos, España, México y China.
Óscar García Maceiras, consejero delegado de la firma, adelantó durante la presentación de resultados del 11 de marzo que la flexibilidad del modelo corporativo permitiría continuar con alianzas junto a referentes del arte y la cultura global.
Esta iniciativa coincide con una retracción del 11,5% en el valor de las acciones de Inditex en el transcurso del año actual, bajo la presidencia de Marta Ortega. La estrategia institucional apunta a elevar el perfil de la cadena mediante ediciones limitadas, tal como ocurrió en acuerdos previos con los diseñadores Stefano Pilati y John Galliano.
Orígenes de la alianza
El desarrollo de los productos textiles comenzó tras una serie de 31 recitales que el artista ofreció en el Coliseo de Puerto Rico durante el verano pasado. En aquella oportunidad, la empresa comercializó camisetas con inscripciones alusivas a la isla caribeña.
Posteriormente, los equipos creativos de ambas partes coordinaron la confección del vestuario que el cantante utilizó el 8 de febrero ante 100 millones de espectadores en el evento deportivo Super Bowl, así como el esmoquin negro exhibido el 4 de mayo en la Gala del Met.
Jeremy Nazario, gerente de 27 años en la sucursal de Plaza Las Américas en San Juan de Puerto Rico, detalló que el prelanzamiento de las prendas el sábado 16 de mayo generó una afluencia masiva de compradores locales.
El estilo visual de la campaña fue coordinado por el director creativo Janthony Oliveras y la firma M/M Paris. Las imágenes promocionales, fotografiadas por Chris Villa en el archipiélago caribeño, incorporaron elementos de la infraestructura urbana como postes eléctricos y texturas artesanales de la vida cotidiana puertorriqueña.