El Senado de la República aprobó durante la madrugada de este viernes una reforma al artículo 41 de la Constitución Política, la cual establece la intervención o injerencia extranjera como una nueva causal para anular elecciones federales y estatales. La iniciativa, validada previamente en la Cámara de Diputados con 307 votos a favor, 128 en contra y una abstención, requiere ahora el aval de al menos 17 congresos locales para continuar su trámite legislativo.
Modificaciones de última hora en la Cámara de Diputados, impulsadas por el legislador Ricardo Monreal Ávila, precisaron que la nulidad de elecciones procederá únicamente cuando se acrediten de manera objetiva actos de agentes externos que influyan directamente en los resultados electorales.
La redacción aprobada define esta interferencia extranjera a través de supuestos como el financiamiento ilícito, la propaganda, la difusión sistemática de desinformación, la manipulación digital y el involucramiento de gobiernos o agencias de otros países.
Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, sostuvo que el dictamen posee un propósito democrático y patriótico orientado a garantizar que las decisiones electorales correspondan exclusivamente a la ciudadanía mexicana, libre de campañas de manipulación o intereses externos disfrazados de opinión pública.
Asimismo, el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara aseguró que la medida no operará de forma automática ni discrecional, ya que las autoridades correspondientes deberán comprobar la gravedad y el dolo de las acciones punibles.