La situación se complicó aún más cuando los investigadores inspeccionaron el BMW en el que se trasladaba Verón. Allí encontraron estupefacientes y elementos compatibles con el fraccionamiento de drogas, circunstancia que abrió una línea paralela de investigación para determinar el origen y destino de los materiales secuestrados.
La causa quedó a cargo del fiscal Carlos Hassan, titular de la UFI N° 2 Descentralizada de Ezeiza. Si bien imputó a Verón por la tenencia ilegal del arma, resolvió concederle la libertad mientras avanza la investigación. Paralelamente, se iniciaron actuaciones bajo la figura de averiguación de ilícito en relación con la droga encontrada dentro del vehículo.
El nombre de Nicole Verón ya había ocupado titulares meses atrás. En diciembre de 2025, la entonces oficial fue expulsada de la Policía de la Ciudad luego de que las autoridades descubrieran publicaciones en redes sociales donde aparecía utilizando el uniforme reglamentario en contenidos de carácter erótico y sugestivo.
La decisión fue adoptada tras una investigación administrativa impulsada por Asuntos Internos y la Oficina de Transparencia y Control Externo. En la resolución oficial, la Secretaría de Seguridad porteña sostuvo que la conducta de la agente resultaba incompatible con los principios y valores exigidos a los integrantes de la fuerza.
Las autoridades señalaron que las publicaciones afectaban la imagen institucional y constituían un uso indebido de elementos y prendas oficiales. Los perfiles de Verón en Instagram, TikTok y otras plataformas digitales acumulaban miles de seguidores y contenían referencias directas a su condición de policía.
Ahora, menos de seis meses después de su exoneración, la exagente vuelve a enfrentar un escenario judicial complejo. Mientras los investigadores intentan esclarecer las circunstancias del choque fatal y determinar la procedencia del arma y las drogas halladas, la causa suma nuevos capítulos que podrían derivar en imputaciones adicionales en las próximas semanas.