En el marco de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que se está llevando a cabo en Ginebra, Suiza, la Unión Industrial Argentina (UIA) llevó la voz del sector productivo nacional al debate global.
La comitiva de la entidad, encabezada por su presidente y delegado empleador argentino, Martín Rappallini, analizó minuciosamente el impacto de la innovación tecnológica sobre el mundo laboral y planteó las reformas necesarias para superar los problemas históricos de la economía argentina.
Innovación digital y el freno a la informalidad
Durante su discurso en la sesión plenaria, Rappallini trazó un panorama descriptivo sobre la realidad del mercado de trabajo local. El dirigente fabril advirtió que el país arrastra problemas profundos relacionados con la falta de puestos de trabajo genuinos, marcados por altos niveles de informalidad y más de una década de estancamiento del empleo privado. En esta línea, ponderó la reciente aprobación de la Ley de Modernización Laboral como una herramienta para revertir este escenario.
El titular de la UIA dejó en claro que la digitalización no genera bienestar de forma automática si no se implementa bajo condiciones macroeconómicas sólidas.
Al respecto, puntualizó que la innovación tecnológica representa una oportunidad para el desarrollo, pero remarcó que “sus beneficios sólo se traducen en bienestar cuando contribuyen a aumentar la productividad, promover la inversión y crear empleo de calidad”.
Las claves para el desarrollo industrial y competitivo
Para la UIA, la inserción en la nueva economía global requiere de un plan integral que combine estabilidad, infraestructura y capacitación. Rappallini enfatizó la urgencia de dotar de previsibilidad al sector privado, promoviendo marcos regulatorios e impositivos eficientes que permitan competir en igualdad de condiciones con el resto del mundo.
Un punto central de su presentación fue “la necesidad de ampliar el acceso al crédito productivo, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, como herramienta clave para financiar la transformación tecnológica”.
Hacia el final de su intervención, el líder industrial resumió la estrategia de la comitiva al señalar que el verdadero motor del progreso radica en la articulación de consensos duraderos.
En ese sentido, Rappallini sentenció que el principal desafío de la actualidad es lograr que “la innovación, la productividad y el diálogo social trabajen de manera articulada para generar más empleo formal, más desarrollo y mayores oportunidades para las próximas generaciones”.
La representación de la UIA en Ginebra se completó con la participación de miembros del Comité Ejecutivo como David Uriburu, Rodrigo Pérez Graziano, Elio del Re y Marcelo Domínguez Molet, acompañados por los asesores legales Juan José Etala, José Luis Zapata, y los técnicos especializados Verónica Sánchez, Silvina Scarimbolo, Juan Maffi y Laura Giménez.