Una jornada de alta tensión emocional y definiciones judiciales se vivió en el tribunal que investiga las causas que rodearon el fallecimiento de Diego Armando Maradona. Dalma Maradona prestó declaración testimonial ante los jueces en una exposición que combinó el llanto por el recuerdo de su padre con severas denuncias hacia el equipo médico a cargo de la salud del exfutbolista.
Fallas en la internación: Se constató la falta de ambulancias y aparatología a los tres días de la externación.
Abandono terapéutico: Despidieron a los acompañantes terapéuticos y se trabó el acceso a los enfermeros.
Ausencia de medicación: La querella afirmó que al final de sus días no recibía sus remedios cardíacos.
Aislamiento forzado: Apuntaron contra el psicólogo Carlos Díaz por ordenar dejar solo al paciente.
Las denuncias sobre la “falsa” internación seria
Durante su comparecencia, la actriz detalló cómo la familia fue convencida por Leopoldo Luque para optar por una internación domiciliaria en la casa de Tigre, bajo la promesa de que contaría con un dispositivo de alta complejidad y médicos las 24 horas. Sin embargo, la testigo aseguró que a los pocos días el esquema colapsó, obligando a las hijas a tomar decisiones médicas sin tener la formación profesional para hacerlo.
“A los dos o tres días nos enteramos de que habían echado a los acompañantes terapéuticos, que los enfermeros tenían problemas para entrar y que no había ambulancia”, afirmó Dalma con la voz quebrada.
La declaración también puso bajo la lupa la estrategia psicológica implementada por Carlos Díaz. Según la declaración, el profesional les exigió a las hijas no “atosigar” a Maradona bajo la premisa de que el plan consistía en dejarlo solo para superar el cuadro de abstinencia, desoyendo las advertencias de Gianinna sobre el sentimiento de abandono que esto podía generarle al paciente.
Audios cruzados y el quiebre emocional de las hermanas
Uno de los momentos más álgidos de la audiencia ocurrió cuando la fiscalía reprodujo un audio donde el imputado Leopoldo Luque trataba de “egocéntricas” a las hijas del exseleccionador nacional. Dalma miró fijamente al banquillo de los acusados y lamentó que el neurocirujano no hubiera tenido “la decencia de correrse” del tratamiento cuando la situación demostró superarlo por completo.
El tramo final de la declaración estuvo marcado por el dolor generalizado en la sala. La testigo rememoró el instante en que llegó a la vivienda tras ser alertada de las maniobras de reanimación y describió haber encontrado a su padre ya fallecido, tapado por una sábana y con signos visibles de una fuerte hinchazón generalizada, un relato que provocó el llanto desconsolado de su hermana Gianinna desde el sector de la audiencia.