La justicia federal profundizó la investigación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa Bettina Angeletti. Los tribunales de Comodoro Py buscan determinar si el funcionario utilizó una red de empleadas públicas para triangular gastos millonarios y ocultar su patrimonio real ante los organismos de control.
El avance de la causa penal surge tras el peritaje tecnológico de un teléfono celular secuestrado por orden de los magistrados. En ese dispositivo móvil, los investigadores judiciales hallaron documentación comercial que encendió las alarmas sobre el presunto desvío de fondos y testaferrato institucional.
La hipótesis principal que maneja el fiscal federal Gerardo Pollicita vincula directamente estos movimientos de dinero con reformas edilicias. Sospechan que los muebles de lujo fueron destinados a una residencia ubicada en un club de campo bonaerense que pertenece formalmente al matrimonio investigado.
El rol de la empleada pública y el country
La facturación bajo la lupa judicial fue emitida originalmente a nombre de Gisela Kocsis, empleada del sector de comunicación de la Casa Rosada. La fiscalía intenta certificar fehacientemente de dónde salieron los fondos para esa transacción y cuál fue el destino final de los bienes.
Por este motivo, el juzgado envió órdenes de presentación a diversos complejos urbanísticos privados de la provincia de Buenos Aires. El objetivo central es cruzar datos sobre el pago de expensas y las obras edilicias registradas por el círculo familiar durante el último año de gestión.
La investigación por presunto incremento patrimonial injustificado sumó nuevos requerimientos de información a nivel institucional. El Ministerio Público Fiscal solicitó la compulsa inmediata de los históricos de haberes mediante la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) para auditar ingresos reales.
Lupa sobre activos digitales y declaraciones juradas
El frente financiero del jefe de Gabinete se complicó por las contradicciones detectadas entre sus sucesivas declaraciones juradas. La justicia penal enfoca ahora sus esfuerzos en auditar las justificaciones brindadas sobre supuestas herencias familiares que habrían recibido en el pasado.
De acuerdo con la investigación en curso, dichos fondos históricos fueron presuntamente invertidos en diferentes plataformas de criptomonedas. El valor de estos activos digitales experimentó una multiplicación exponencial durante el último ejercicio financiero, una maniobra contable que despierta severas sospechas técnicas.
Para clarificar la legitimidad de estos fondos virtuales, se ordenaron peritajes contables a la Comisión Nacional de Valores (CNV). Los especialistas del organismo técnico nacional deberán rastrear las billeteras virtuales y reconstruir la ruta del dinero digital operado por la pareja.
Finalmente, las autoridades de Comodoro Py extendieron el rastreo hacia los movimientos migratorios de todo el núcleo familiar investigado. La fiscalía también solicitó los registros oficiales de bienes de otros parientes con funciones legislativas activas para descartar maniobras de ocultamiento cruzado.