Durante su exitoso ciclo internacional, Lionel Scaloni construyó un equipo extremadamente sólido rodeado de enormes figuras de talla mundial. Sin embargo, los marcadores de punta siempre funcionaron como piezas silenciosas pero fundamentales en el andamiaje para sostener el imprescindible equilibrio táctico del mediocampo albiceleste.
El rompecabezas defensivo para enfrentar a Austria:
Lateral derecho: Gonzalo Montiel y Nahuel Molina disputan la titularidad tras superar diferentes problemas físicos.
Lateral izquierdo: Nicolás Tagliafico acelera su recuperación para intentar desplazar a Facundo Medina.
El rival europeo: Austria despliega un juego muy asfixiante y ataca con mucha amplitud por las bandas.
De cara al trascendental duelo del próximo lunes ante Austria, el cuerpo técnico nacional encendió preventivamente algunas alarmas internas. Las mayores preocupaciones estratégicas de cara al armado del once inicial radican justamente en ambos costados de la defensa, zonas del campo donde el entrenador de Pujato aún no tiene definidos a sus titulares.
El seleccionado europeo se caracteriza históricamente por ser uno de los equipos más agresivos y dinámicos del actual Mundial. Sus mediocampistas acostumbran a asfixiar con una incesante presión alta y utilizan permanentemente las veloces proyecciones de sus laterales, obligando a la defensa nacional a resistir constantes duelos individuales bajo muchísima presión.
La intensa disputa por adueñarse del lateral derecho
En el sector derecho de la última línea, Gonzalo Montiel y Nahuel Molina alternaron titularidad constantemente durante todo el exitoso proceso de este cuerpo técnico. Ambos futbolistas de élite mundial llegaron a esta máxima cita tras superar recientes lesiones musculares que condicionaron y retrasaron notablemente su preparación física óptima.
Durante el difícil debut triunfal frente al conjunto de Argelia, el entrenador nacional optó por darles un tiempo de juego a cada uno para administrar correctamente las exigencias orgánicas. Montiel saltó al campo de juego como titular indiscutido y Molina ingresó totalmente fresco para disputar la etapa complementaria del encuentro.
En los últimos entrenamientos desarrollados en la ciudad de Kansas City, Montiel debió trabajar completamente apartado en el sector de gimnasio para no sobreexigir su estado. Aunque afortunadamente no se emitió ningún tipo de parte médico oficial, el cuerpo de kinesiólogos monitorea su evolución física de cerca hora tras hora para no correr riesgos.
Pese a este complejo escenario clínico condicionado por el cansancio físico, ningún jugador saca una ventaja deportiva sustancial sobre el otro en la actual consideración del director técnico. El estratega argentino deberá apostar ciegamente por el futbolista que mejor interprete el duro libreto defensivo que requiere este choque clave por el certamen.
Tagliafico y las complejas variantes en la banda izquierda
Por la otra banda del campo de juego, Nicolás Tagliafico fue históricamente la primera opción inamovible para afrontar esta clase de partidos eliminatorios de extrema fricción. Lamentablemente, una inoportuna molestia muscular localizada en su sóleo derecho lo marginó del primer partido mundialista, obligando a modificar los planes tácticos originales a último momento.
Ante la preocupante falta de un reemplazante natural dentro de la lista de convocados, Facundo Medina asumió valientemente la responsabilidad y cumplió con una actuación defensiva muy destacada. El fuerte zaguero central devenido en lateral de emergencia mostró una enorme personalidad para salir jugando y proyectarse en ataque sin descuidar jamás la férrea marca.
Si logra finalmente recibir el alta médica definitiva por parte de los doctores del plantel, todo indica que el experimentado lateral campeón del mundo recuperará su puesto titular inicial. Su histórica voz de mando ordenadora y su estricto ordenamiento posicional táctico son dos cualidades vitales que Scaloni prioriza fervientemente para lograr neutralizar a los rivales.
Un banco de pruebas pensando en el camino hacia el título
Aunque el actual grupo mundialista parece relativamente accesible en los papeles previos al torneo, el plantel profesional sabe que el nivel de exigencia crecerá abruptamente en la inminente etapa de eliminación directa. El cuerpo técnico busca incansablemente llegar a los hipotéticos cruces contra las grandes potencias mundiales con un esquema perfectamente aceitado e invulnerable.
En la incansable búsqueda de esa perfección futbolística tan anhelada, el entrenador probó algunos esquemas tácticos alternativos con tres marcadores centrales en el fondo y mediocampistas bien abiertos. Nombres sorpresivos e inéditos como Giuliano Simeone fueron ensayados momentáneamente como veloces carrileros, una variante estratégica pensada para lograr romper partidos muy cerrados en los complementos.
La histórica y reñida pelea interna por adueñarse de las bandas defensivas seguirá completamente abierta hasta el inminente viaje dominical rumbo a la ciudad de Dallas. Con sus perfiles sumamente silenciosos y sin llevarse jamás las grandes portadas mediáticas, los laterales albicelestes volverán a ser la plataforma estructural fundamental para sostener intacta la ilusión de todo un país.