A diez días del trágico fallecimiento de María Eduarda Rodrigues de Freitas, la comunidad de San Pablo continúa conmocionada por los niveles de negligencia que rodearon el caso. La joven de 21 años perdió la vida de forma instantánea al practicar rope jumping (salto con cuerda) en un puente de la localidad de Limeira, luego de que los instructores a cargo la arrojaran al vacío sin haberle colocado las cuerdas de seguridad.
Detalles del caso y el reclamo familiar:
Negligencia total: Los responsables de la actividad comercial omitieron el paso básico de sujetar el equipamiento antes del salto.
Planes truncados: “Duda” era nutricionista, estudiaba Educación Física y planeaba casarse a la brevedad con su pareja.
Investigación penal: La Policía Civil del Estado de San Pablo investiga el hecho bajo la carátula de crimen culposo o eventual.
Altura del siniestro: El salto se realizó desde una estructura puente que presentaba una caída libre de 40 metros.
En este contexto de profundo dolor, la familia Rodrigues rompió el silencio mediante la difusión de una carta pública en los medios locales. En el texto, recordaron la calidad humana de la joven, detallaron sus proyectos de vida e hicieron un firme llamado a las autoridades judiciales para que el caso no quede impune.
Un error fatal en una actividad de turismo aventura
El trágico episodio ocurrió el pasado sábado 13 de junio, cuando María Eduarda acudió junto a su novio a las afueras del municipio de Limeira para participar de una jornada de deportes extremos. Al momento de su turno en la plataforma de lanzamiento, el personal técnico encargado de la coordinación dio la orden de salto de forma directa, omitiendo por completo el anclaje de las líneas de sujeción al arnés de la joven.
“Con un dolor inmenso y el corazón roto, la familia Rodrigues se dirige al público en este difícil momento, tras la trágica y prematura pérdida de nuestra querida María Eduarda, cariñosamente conocida como Duda. Su repentina partida interrumpe una vida llena de planes y sueños, dejando un profundo vacío en todos los que la amábamos”, manifestaron sus allegados en el escrito.
Tras el impacto contra el suelo, las autoridades sanitarias y de rescate confirmaron el deceso inmediato de la víctima. Las primeras pericias policiales en el lugar confirmaron la ausencia total de elementos de retención en el cuerpo de la joven al momento de iniciar la caída libre.
Una vida de estudio y planes de formar una familia
En otro de los pasajes más emotivos de la misiva, los familiares de “Duda” recordaron su perfil como una joven sumamente comprometida con su formación profesional. Nacida un 25 de diciembre, la describieron como “un verdadero regalo” que se destacó desde la infancia por su alegría y energía contagiosa.
María Eduarda ya contaba con un título universitario en Nutrición Deportiva y se encontraba cursando de forma simultánea la carrera de Educación Física, con fecha estimada de graduación para el año 2027. Para costear sus estudios y mantenerse vinculada al rubro que le apasionaba, se desempeñaba diariamente como recepcionista y pasante en un gimnasio de su ciudad natal.
“Duda tenía muchos sueños para el futuro. Tenía novio y planeaba casarse pronto, con el deseo de formar su propia familia y darles a sus abuelos la alegría de conocer a sus hijos. Todos estos planes se vieron truncados de manera drástica”, lamentaron sus padres y hermanos.
La exigencia de una rigurosa investigación penal
El entorno legal de la familia Rodrigues ratificó que acompañará de cerca el proceso de recolección de pruebas que lleva adelante la Justicia brasileña. Calificaron el hecho de “crimen inaceptable” y exigieron que se analice tanto la acción directa de los operadores como las omisiones de la empresa organizadora en materia de protocolos de seguridad.
“Es fundamental que se investiguen rigurosamente todas las responsabilidades y que todos los involucrados rindan cuentas por sus acciones y omisiones. Confiamos en la diligencia de la Policía Civil y del Poder Judicial para que los hechos se esclarezcan por completo y que la memoria de nuestra Duda sea honrada”, concluye la carta.
El entorno de la joven cerró el comunicado expresando su deseo de que este doloroso precedente sirva como una estricta advertencia para regular las actividades de turismo aventura en la región, evitando que otros jóvenes expongan sus vidas ante la falta de controles estatales sobre este tipo de disciplinas comerciales.