La costa de La Guaira afronta una catástrofe humanitaria sin precedentes tras el doble terremoto que golpeó a Venezuela. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) emitió un informe con modelos automáticos donde proyecta un escenario devastador de entre 10.000 y 100.000 muertos a nivel nacional, señalando al litoral como la zona más crítica por el colapso masivo de viviendas precarias.
Alerta roja global: El USGS calcula un 42% de probabilidades de que el total de fallecidos se ubique en la franja de decenas de miles.
Vulnerabilidad extrema: Los expertos afirman que las estructuras de mampostería sin armar y adobe en La Guaira causaron un aplastamiento inmediato.
Destrucción masiva: El gobierno central ya declaró el estado de desastre total en toda la región costera ante la cantidad de desaparecidos.
Las estimaciones científicas internacionales sembraron el pánico en la población costera, que pasa las horas removiendo escombros con sus manos. Los sismos afectaron severamente los cimientos de la región, y el USGS advirtió que hay un 17% de posibilidades de que las víctimas fatales superen las 100.000 personas, una tragedia empujada por la densidad del litoral.
Por su parte, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, reconoció que el Poder Ejecutivo no dispone aún de las estadísticas definitivas en este estado por el aislamiento logístico. “Podemos decir que el estado La Guaira es una verdadera tragedia y se convierte en una zona de desastre”, enfatizó al describir las decenas de complejos habitacionales totalmente destruidos.
Colapso edilicio e incomunicación en el litoral
Los reportes de agencias internacionales detallan que las fachadas de múltiples edificios de departamentos se vinieron abajo en pocos segundos. Los sobrevivientes describen escenas desgarradoras de vecinos atrapados bajo bloques de hormigón, mientras las réplicas secundarias superiores a 5 grados continúan agrietando las pocas construcciones estables que quedaron en pie.
La desesperación social se agudizó considerablemente ante la pérdida total de la señal de telefonía celular, lo que impide rastrear a las familias. Para paliar esta falta de información, civiles habilitaron el portal digital “Desaparecidos Terremoto Venezuela”, que ya registra más de 12.000 alertas de personas no localizadas en los sectores costeros.
Los testimonios en el terreno exponen el dolor de una población que observa impotente cómo las ruinas sepultaron sus hogares. “Fue terrible, fue terrible. Todo, todo se desplomó, todo, todo”, relató conmocionada Yilsmaris Blanco, una vecina de 39 años que logró salvar su vida junto a sus familiares durante el primer impacto telúrico.
Bloqueo de transportes y ayuda humanitaria
El despliegue de las brigadas de emergencia sufre serias demoras debido a que el Aeropuerto Internacional de Maiquetía sufrió daños estructurales graves. La terminal aérea debió suspender todos los vuelos comerciales, impidiendo temporalmente el arribo directo de insumos médicos complejos enviados de manera urgente por los Estados Unidos y diversas naciones aliadas.
A este escenario se suma el desprendimiento de grandes rocas sobre las autopistas, bloqueando el tránsito de las ambulancias hacia los hospitales. Ante el peligro, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, exigió a la población pernoctar estrictamente en plazas o vehículos particulares, prohibiendo el reingreso a inmuebles dañados por la inestabilidad.
La Organización de las Naciones Unidas intervino solicitando al gobierno de Caracas desbloquear el acceso a internet y plataformas sociales para facilitar las tareas de salvamento. La comunidad internacional sigue bajo extrema conmoción por el desastre, mientras los rescatistas luchan contrarreloj para hallar sobrevivientes atrapados bajo la masa de escombros.