El operativo y las acusaciones judiciales
Tras finalizar la jornada de protesta, las tres mujeres se dirigieron hacia el domicilio particular de Orellano. En momentos en que intentaban ingresar a la vivienda, seis patrulleros policiales cercaron la cuadra de forma sorpresiva y ejecutaron la orden de detención directa contra las referentes del sindicato.
Las actas policiales indican que las detenidas fueron trasladadas inicialmente a la alcaidía de la Comisaría 1C, ubicada sobre la avenida San Juan. Posteriormente, la fuerza dispuso el traslado hacia la sede central del Ministerio Público Fiscal, situada en Suipacha 150, para iniciar los trámites del expediente penal correspondientes.
La Justicia imputó formalmente a las referentes bajo las calificaciones de daño agravado e incendio intencional, presuntamente vinculadas a incidentes ocurridos durante la manifestación previa. Las autoridades judiciales fijaron la audiencia de presentación para el mediodía de este jueves, donde se definirá si continúan tras las rejas.
La fiscalía interviniente analiza los registros de las cámaras de seguridad de la zona para determinar el grado de participación material de cada una de las implicadas en los disturbios. Los peritos de bomberos ya entregaron los primeros informes técnicos sobre los focos ígneos detectados en la vía pública durante la marcha.
Denuncias de hostigamiento en Constitución
La detención de la cúpula de AMMAR generó una inmediata reacción de diversas organizaciones de base. Militantes de derechos humanos y colectivos transfeministas montaron una vigilia en las puertas de la fiscalía porteña, denunciando que el procedimiento constituye un acto directo de persecución política y amedrentamiento.
Desde el sindicato emitieron un enérgico comunicado donde aseguraron que las detenciones se enmarcan en un contexto de hostigamiento policial sistemático en la zona sur de la Ciudad. Las activistas denunciaron abusos recurrentes de las fuerzas de seguridad, incluyendo requisas violentas al voleo y la sustracción ilegal de dinero en efectivo.
El gremio expuso un presunto hecho de violencia institucional contra Estrella Santana durante el procedimiento callejero. Según la presentación de los abogados defensores, la militante fue interceptada a pocas cuadras del domicilio y obligada a desnudarse en la vía pública por el personal policial actuante antes de ser subida al patrullero.
Los asesores legales del sindicato trabajan contrarreloj para solicitar la excarcelación inmediata de las tres detenidas durante la audiencia ante el juez de garantías. Mientras tanto, el perímetro de la sede judicial permanece fuertemente custodiado por infantería ante la llegada masiva de manifestantes y banderas gremiales de apoyo.
La conducción nacional de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) manifestó su solidaridad y adelantó que presentará denuncias internacionales por violaciones a los derechos civiles. El conflicto laboral y judicial promete escalar en las próximas horas si las autoridades porteñas deciden prorrogar la prisión preventiva de las imputadas.