El reacomodamiento libertario y el fin del “principio de revelación”
El destacado editorialista, Carlos Pagni, analiza el profundo impacto institucional y político que genera la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete en reemplazo del desplazado Manuel Adorni. El periodista explica que el presidente Javier Milei quedó arrinconado por la “vieja política” y el funcionamiento clásico del Parlamento. El detonante de la salida de Adorni fue la muralla del Senado, liderada de antemano por las advertencias de Patricia Bullrich (LLA), quien previó que la Cámara alta forzaría una moción de censura fulminante si el exfuncionario se presentaba.
Para el Ejecutivo, entregar esta pieza fue una necesidad pragmática: su caída legislativa habría enviado una señal de debilidad institucional a los mercados. Con esto, La Libertad Avanza abandona su heterodoxo “principio de revelación” —donde perder ante la casta se capitalizaba políticamente— por una premisa tradicional: el oficialismo necesita ganar y sancionar leyes para cubrir una cantidad inusual de vacantes judiciales.
La “duhaldización” de Mauricio Macri
El ascenso de Santilli, un dirigente de extrema habilidad y larguísima trayectoria originada en los años ’90, redefine la oferta electoral hacia 2027. Junto a su aliado incondicional Cristian Ritondo, Santilli opera puentes tanto con Karina Milei como con el asesor Santiago Caputo. Esta cooptación de las principales espadas de Pro busca un objetivo definitivo:
“Lo que estamos viendo de la relación entre Milei, Santilli, Ritondo y Macri es muy parecido a lo que veíamos en la relación entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde. Milei está tratando de hacer la ‘duhaldización’ de Macri: jubilarlo, pero sacándole los alfiles”.
Esta absorción diluye el margen de ruptura entre ambos espacios y reduce la capacidad de Macri para erigirse como un líder opositor alternativo, obligando a sus propios alfiles a convivir con las duras críticas presidenciales hacia la anterior gestión de Cambiemos.
Lazos corporativos y el misterio del “guardadólares”
Detrás del nuevo organigrama asoman densas conexiones corporativas. Pagni detalla los vínculos del equipo de Santilli (como Gustavo Coria) con Claudio “Chiqui” Tapia y el negocio de la basura, y expone que el nuevo ministro arrastra inconsistencias en sus declaraciones juradas superiores a las de Adorni, asociadas a deudas con proveedores de medicamentos del Estado.
Finalmente, Pagni, descifra el derrotero judicial del peronismo bonaerense en torno a Martín Insaurralde. Según versiones judiciales, los polémicos videos del vestidor repleto de dólares grabados por Jésica Cirio habrían sido filtrados por su actual marido, Elías Piccirillo. Piccirillo utilizó el material para extorsionar a Insaurralde desde prisión para que pagara su fianza. Ante la negativa del caudillo de Lomas de Zamora, la fianza de su prisión domiciliaria habría sido costeada secretamente por un jerarca del gobierno anterior para evitar que el detenido declare sobre la venta de dólares oficiales y las SIRAs. Pagni concluye citando al sociólogo Alessandro Pizzorno, advirtiendo que en la Argentina la corrupción ha dejado de ser una serie de delitos aislados para transformarse en un sistema que rige y condiciona la toma de decisiones políticas.