En lo que respecta al fuero juvenil, la justicia porteña entenderá de manera exclusiva en las causas contra adolescentes de entre 14 y 18 años. Paralelamente, asumirá la aplicación de medidas de protección tutelar para menores de 14 años involucrados en hechos delictivos.
Para evitar la fragmentación de los expedientes, los juzgados de la Ciudad también absorberán las investigaciones donde existan menores y mayores de edad implicados en el mismo suceso.
Con la finalidad de garantizar la continuidad de los procesos actuales, las autoridades determinaron que todas las causas iniciadas antes de la vigencia del acuerdo permanecerán bajo la tutela de la Justicia Nacional de Menores hasta la ejecución de sus sentencias firmes. Los nuevos casos, en cambio, se derivarán al Fuero Penal Juvenil de la Ciudad.
El ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, señaló que la administración local trabajó para cumplir con las facultades judiciales derivadas de la autonomía consagrada en la reforma constitucional de 1994. El funcionario remarcó que las transferencias permitirán consolidar esquemas de cercanía y eficiencia en el servicio de seguridad y justicia para los habitantes del distrito.
La aplicación efectiva de este esquema judicial quedará supeditada a la aprobación del convenio en el Congreso de la Nación y en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, además de la posterior negociación de los fondos económicos para el financiamiento de las nuevas estructuras de detención y juzgamiento.
Resta evaluar de qué manera asimilarán los fueros nacionales la pérdida de estas competencias y si la transferencia de recursos económicos resultará suficiente para sostener la demanda operativa del sistema penal de la Ciudad.