El Gobierno de la Ciudad concretó la adjudicación de uno de los predios inmobiliarios más codiciados de Recoleta. La subasta pública del terreno ubicado en la intersección de las avenidas Santa Fe y Pueyrredón culminó de forma exitosa tras registrarse intensas pujas entre diversos desarrolladores privados.
Claves de la millonaria operación:
Monto de adjudicación: La propiedad se vendió por una cifra final de 1.720.000 dólares.
Superficie total: El terreno en esquina cuenta con una extensión de 395,60 metros cuadrados.
Capacidad estructural: Las fundaciones subterráneas permiten erigir un edificio de hasta 13 pisos.
La propiedad pertenecía formalmente a la firma estatal Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) y se sitúa en la arteria comercial más transitada de la zona. La transferencia del activo público forma parte de un plan oficial orientado a captar inversiones y dinamizar el desarrollo constructivo en las comunas porteñas.
Condicionamientos por la infraestructura del subte
La principal singularidad del lote radica en que allí se encuentra emplazado el ingreso a la estación Santa Fe de la Línea H. El complejo subterráneo ocupa una porción significativa de la planta baja y la totalidad de los subsuelos operativos del sector catastral.
Por este motivo de ingeniería, el inmueble cuenta con una servidumbre administrativa de carácter perpetuo e irrevocable. SBASE mantendrá la potestad absoluta sobre el corredor peatonal que vincula de forma directa el flujo de pasajeros con los andenes de distribución generales.
Los pliegos de bases y condiciones determinaban que el acceso público debe operar sin restricciones temporales ni alteraciones físicas. El futuro complejo edilicio deberá integrarse arquitectónicamente resguardando la seguridad de los miles de usuarios diarios del servicio de transporte.
Detalles financieros y antecedentes de subastas
El proceso de remate coordinado por el Banco Ciudad fijó una base económica inicial de 1.679.000 dólares. Para recibir la habilitación de oferentes, las corporaciones debieron integrar un depósito de garantía equivalente a 50.370 dólares billete.
Fuentes del sector inmobiliario explicaron que este lote funcionó originalmente como obrador logístico de la Línea H. Una vez concluidas las tareas de perforación y tunelización, la Ciudad dispone la enajenación de los sobrantes para valorizar el entorno urbano.
La operatoria replica el modelo implementado previamente en el predio de la avenida Córdoba y Pueyrredón. Aquella venta estratégica demostró que la articulación público-privada permite eliminar terrenos baldíos institucionales generando nuevos focos de actividad comercial de cercanía.
Especificaciones arquitectónicas y Código Urbanístico
Las dimensiones catastrales registran un frente de 10,12 metros sobre la avenida Santa Fe y un lateral extenso de 33,73 metros sobre la avenida Pueyrredón. La profundidad total alcanza los 35,50 metros, completándose la morfología de esquina con una ochava reglamentaria de 2,52 metros.
Un relevamiento técnico oficial corroboró que el acceso al subte fue diseñado estructuralmente para soportar cargas superiores. Las columnas de hormigón existentes admiten el peso de una estructura moderna destinada preferentemente a oficinas comerciales o viviendas.
Cualquier anteproyecto que presenten los adjudicatarios deberá adecuarse estrictamente al Código Urbanístico actual. La normativa vigente impone restricciones específicas de edificabilidad y la obligación de ejecutar retiros en los niveles superiores de la fachada.
El sector privado evalúa con optimismo el impacto de la transacción en el corredor inmobiliario del norte porteño. Se espera que la edificación residencial o corporativa consolide una fuerte revalorización en los valores del metro cuadrado de la zona.