El reordenamiento de los precios relativos bajo la administración de Javier Milei sigue arrojando dinámicas complejas para el bolsillo y el análisis macroeconómico. Desde el inicio de la gestión libertaria, Argentina se encareció un 3,5% en dólares, una consecuencia directa de una inflación doméstica que corrió a una velocidad mayor que la evolución del tipo de cambio oficial. Sin embargo, el fenómeno encierra una paradoja: en términos comparativos, el país se abarató un 8,3% respecto del resto de los países de América Latina.
Los datos surgen de un detallado informe sectorial elaborado por el centro de investigación Fundar, sustentado en métricas e indicadores del Banco Mundial, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Conicet y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El documento analiza el período comprendido entre noviembre de 2023 y abril de 2026, revelando que las políticas de shock y la devaluación inicial lograron que la economía nacional se volviera más accesible en siete de los once rubros clave seleccionados.
El mapa de los precios: qué bajó y qué subió
La ganancia de competitividad o abaratamiento relativo frente a los vecinos de la región estuvo liderada por sectores que históricamente mostraban un desfasaje al alza en dólares dentro del mercado local. Las correcciones más profundas a favor de Argentina se verificaron en:
Indumentaria: -36,2%
Equipamiento del hogar: -24,2%
Recreación y cultura: -18,8%
En una escala menor, también se registraron descensos relativos en los capítulos de Alimentos, Bebidas alcohólicas y tabaco, Salud y Restaurantes. Por el contrario, la quita de subsidios estatales y la desregulación de tarifas empujaron fuertes subas en áreas sensibles. El encarecimiento más drástico en comparación con la región se dio en Vivienda y servicios públicos, con un salto del 50,9%, seguido por Comunicaciones (+26,3%), Transporte (+7,1%) y Educación.
La foto de abril y la señal de alerta en el transporte
Al hacer zoom sobre el comportamiento de abril de 2026, el informe señala que la inflación local fue del 2,6%, mientras que el dólar oficial retrocedió un 1%. Esta combinación provocó que el país se encareciera un 3,6% en moneda dura de forma aislada. Sin embargo, como el promedio de América Latina sufrió un encarecimiento mayor (del 4,2%), Argentina experimentó un abaratamiento relativo del 0,6% frente a sus pares continentales durante ese mes.
La principal novedad del cuarto mes del año fue un cambio de tendencia estructural: el costo del transporte doméstico superó por primera vez el promedio regional. Con este movimiento, ya son seis los rubros en los que Argentina resulta más cara que sus vecinos, destacándose Indumentaria y Restaurantes como los sectores con los valores nominales más elevados de todo el continente. En la otra vereda, el país se mantiene más barato en cinco asignaturas, con Salud y Alcohol a la cabeza.
Como conclusión general, Fundar señala que el costo de vida en Argentina se ubica actualmente en torno al promedio latinoamericano. En el ránking de la región, el país consolidó una posición intermedia: se mantiene más barato que Uruguay, México y Chile, pero sigue mostrando valores en dólares sustancialmente más altos que los de Brasil, Colombia, Honduras y Paraguay.