Línea de cinco o el poderío del doble nueve
Para contrarrestar los desbordes británicos, la segunda alternativa es volver a la línea de cinco defensores. El ingreso de Nicolás Otamendi permitiría armar un robusto cerrojo junto a Cristian Romero y Lisandro Martínez para frenar la peligrosa ofensiva rival.
Este sistema buscaría aislar específicamente a figuras como Harry Kane y Jude Bellingham. Bajo este dibujo, los carriles cobrarían vital importancia, ubicando a Nicolás Tagliafico o Nicolás González por izquierda, y apostando por Molina o Giuliano Simeone en el flanco derecho.
La tercera vía es la más arriesgada, pero garantiza máxima potencia ofensiva y despliegue. Consiste en apostar desde el arranque por el “doble nueve” compuesto por Lautaro Martínez y Julián Álvarez, ambos de rendimiento superlativo y extremo sacrificio.
El recambio en ataque y el viaje definitivo
El principal riesgo de alinear a los dos atacantes estrella es quedarse con poco margen de maniobra en el banco de suplentes. En ese escenario, el delantero José López quedaría como la única carta natural de recambio en la ofensiva albiceleste.
Ante la magnitud del encuentro que se avecina, el cuerpo técnico evalúa utilizar un esquema táctico mixto que fusione estas variantes. La etapa de supervivencia culminó y Argentina necesita su mejor versión para no sufrir contratiempos.
El plantel nacional abandonará su búnker este lunes luego de la práctica matutina. El vuelo hacia Atlanta marcará el inicio de la concentración final, con el sueño intacto de alcanzar una nueva final mundialista.