Infraestructura bajo fuego
El gobernador de la zona ocupada por Rusia en la región de Zaporiyia, Yevgueni Balitski, comunicó en redes sociales que la ciudad de Energodar sufrió un corte total de energía este miércoles tras un ataque con drones atribuido a las fuerzas armadas ucranias.
Según la autoridad local, las instalaciones vitales y los servicios esenciales pasaron a operar temporalmente con generadores y fuentes de energía de respaldo. La localidad, de unos 50.000 habitantes, alberga la central nuclear de Zaporiyia, considerada la más grande del continente europeo.
Paralelamente, la directora de comunicaciones de la planta nuclear, Yevgeniya Yashina, advirtió sobre presuntos intentos de bloquear las vías de acceso a la ciudad mediante minado remoto. Esta situación, según la vocera, afectó el abastecimiento de medicinas, alimentos y combustibles para la población civil.
Por su parte, el director general de la agencia nuclear rusa Rosatom, Alexéi Lijachov, lamentó recientemente las escasas reservas de gasóleo destinadas a garantizar la autonomía de los reactores, tras denunciar el deceso de cuatro personas en ataques previos.
Réplica de la operadora ucraniana
Desde la perspectiva de Kiev, la empresa estatal de energía nuclear de Ucrania Energoatom reportó que la instalación experimentó su décimo apagón externo en lo que va del año.
La compañía ucrania confirmó el uso de generadores diésel de emergencia para sostener los sistemas críticos de seguridad, aunque aclaró que el suministro eléctrico exterior ya fue restablecido.
Asimismo, los portavoces de Energoatom reiteraron que la presencia militar rusa mantiene la planta bajo un constante riesgo radiológico. La firma estatal insistió en que la única garantía para la seguridad nuclear de la región radica en la devolución del control operativo a su operador legítimo.
Por otro lado, la inteligencia militar de Ucrania acusó a las fuerzas enemigas de instalar bases operacionales para drones kamikaze dentro del complejo atómico.