El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, confirmó una profunda reestructuración dentro del organigrama estatal. A través de una medida enfocada estrictamente en la eficiencia, se eliminaron 359 cargos jerárquicos que formaban parte de la administración porteña.
El ajuste del Estado porteño en números:
-20% de reducción en toda la estructura gerencial y directiva.
-8.954 puestos administrativos dados de baja durante esta gestión.
41% es el nuevo peso salarial sobre el presupuesto (cayó 3 puntos).
Esta drástica modificación institucional responde directamente al avance de la digitalización y modernización de los trámites públicos. Al automatizar distintos procesos burocráticos, el Ejecutivo porteño rediseñó su estructura organizativa para adaptarla a las nuevas exigencias y demandas tecnológicas del sistema.
Según la información oficial brindada por las autoridades, se busca transformar la administración pública integralmente. El objetivo central de esta nueva política es lograr un Estado mucho más ágil, moderno y con capacidad de respuesta directa para asistir al vecino.
El impacto económico y las justificaciones del ajuste
Al referirse a esta reestructuración integral, Jorge Macri fue sumamente contundente sobre los motivos que impulsaron la decisión. “Eliminamos 359 cargos gerenciales. Ya dimos de baja 9 mil cargos y alcanzamos la planta administrativa más baja de los últimos 10 años”, expresó el mandatario.
En su declaración, el actual titular del Ejecutivo porteño subrayó que la eficiencia estatal es un compromiso cívico ineludible. “La eficiencia del Estado no solo es una cuestión técnica: es un deber moral con los porteños que lo sostienen con su trabajo”, sentenció de manera firme.
Cabe destacar que esta iniciativa oficial no representa la primera medida de reducción de personal encarada por la administración. Meses atrás, el gobierno de la Ciudad ya había congelado los ingresos y lanzado distintos planes de retiro voluntario para los empleados.
Como resultado directo de estas políticas conjuntas, durante la presente gestión se redujo un 15% la planta administrativa porteña. Esto significa concretamente que el Estado funciona con 8.954 cargos menos, logrando igualar el mínimo histórico de empleados públicos registrado en el año 2015.
Desde el punto de vista estrictamente financiero, el ahorro proyectado para las arcas de la Ciudad es muy significativo. Durante el 2023, el gasto en Remuneraciones representaba el 44% del presupuesto, mientras que en la actualidad ese índice se redujo fuertemente al 41%.
Modernización digital y mayor control del presentismo
En sintonía perfecta con estas drásticas medidas, se llevaron adelante diversas acciones tecnológicas orientadas a la eficiencia del gasto público. Una de las más destacadas fue la implementación de un sistema digital y transparente para controlar la asistencia docente diaria en las escuelas.
Esta ambiciosa iniciativa de modernización institucional incluyó la instalación estratégica de modernos relojes biométricos en más de 1.200 establecimientos de enseñanza. Posteriormente, este novedoso sistema de lectura por huella digital se extendió exitosamente a todas las dependencias administrativas del Gobierno de la Ciudad.
Para el personal que realiza labores de fiscalización en la vía pública, se puso en marcha la innovadora Hoja de Ruta Electrónica. Mediante esta práctica aplicación, los empleados que cumplen tareas operativas pueden registrar su asistencia directamente desde la pantalla de su teléfono celular.
Licencias médicas auditadas y nuevas capacitaciones
Otra de las profundas reformas sustanciales fue el nuevo esquema de control de licencias médicas, implementado a principios de 2025. Este riguroso procedimiento de auditoría arrojó resultados inmediatos y sumamente exitosos para las máximas autoridades encargadas de monitorear el presentismo laboral porteño.
Gracias a la aplicación de estas auditorías médicas más estrictas, la cantidad de días solicitados por problemas de salud disminuyó un 28% interanual. Esto le permitió al Ejecutivo recuperar miles de horas de trabajo efectivo y mejorar ostensiblemente la operatividad de diversas áreas gubernamentales.
Paralelamente a los estrictos controles biométricos, el Ejecutivo porteño apostó fuertemente a la formación y capacitación de todos sus trabajadores. Durante 2025 y mediados de 2026, se capacitó intensivamente a más de 15.000 agentes de calle, incluyendo a policías locales, preventores urbanos e inspectores.
Finalmente, con el claro objetivo de potenciar el talento interno y profesional, la Ciudad lanzó el Programa de Especialistas Profesionales (PEP). En la actualidad, 1.326 empleados forman parte de este plan de jerarquización laboral, diseñado para premiar la excelencia y la calidad del servicio.