Transferencias estatales millonarias y contrataciones privilegiadas en el ámbito local
Una investigación llevada a cabo por el periodista Nicolás Wiñazki saca a la luz la estrecha relación estratégica entre el referente político nacional Gerardo Zamora y el actual tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino, Pablo Toviggino. De acuerdo con la documentación y los registros oficiales analizados en el informe, la administración provincial santiagueña canalizó durante años abultados recursos económicos mediante subsidios directos dirigidos al Club Atlético Central Córdoba, entidad que sirvió como plataforma de despegue para la carrera dirigencial de Toviggino dentro del espectro futbolístico nacional.
El informe periodístico expone además que esta dinámica de favores mutuos se extendió al plano empresarial privado. Un holding de firmas vinculadas a la familia del directivo deportivo, dedicadas a rubros como la seguridad privada, se benefició con adjudicaciones estatales para la custodia de edificios públicos, dependencias sanitarias y organismos judiciales en la provincia. Este crecimiento patrimonial y dirigencial se consolidó a la par de la construcción de infraestructura de alta gama en la capital provincial, en contraste con los indicadores de vulnerabilidad social que afectan a gran parte del territorio.
Solapamiento de cargos públicos y escrutinio sobre el manejo de fondos
El expediente periodístico de Wiñazki remarca una marcada superposición entre la gestión gubernamental, los tribunales de justicia y la conducción del club beneficiado. Diversos puestos directivos dentro de la institución deportiva han sido ocupados en simultáneo por magistrados del fuero penal, funcionarios viales, familiares de autoridades del Poder Ejecutivo y encargados del área de presupuesto provincial. Esta coincidencia de roles permitió que las mismas áreas estatales que autorizaban el giro de partidas presupuestarias estuvieran integradas por miembros de la comisión directiva receptora.
Las revelaciones surgen en un momento en que organismos judiciales locales e internacionales mantienen bajo la lupa los movimientos financieros de la AFA y sus sociedades vinculadas en el exterior. El cruce de datos sobre el uso de la flota aérea oficial, el desvío de partidas para gastos operativos y la asignación discrecional de recursos públicos sitúan al esquema político de Santiago del Estero en el centro de las sospechas sobre el origen de los fondos que impulsaron el ascenso de la dirigencia futbolística actual.