El Gobierno argentino confirmó que no emitirá un pedido de disculpas oficial hacia el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, luego de que Javier Milei lo calificara de “ladrón” y “totalitario” durante un acto electoral en San Pablo. La postura del Ejecutivo nacional se mantiene firme pese a la decisión de la diplomacia brasileña de llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli.
Puntos clave sobre el conflicto diplomático con Brasil:
Sin disculpas: Casa Rosada descarta retractarse por las declaraciones de Milei en San Pablo.
Llamado a consultas: el embajador brasileño Julio Bitelli viajó a Brasilia sin fecha de retorno.
Explicaciones en Itamaraty: la Cancillería brasileña citó al embajador argentino Daniel Raimondi.
Antecedentes diplomáticos: el episodio replica tensiones previas con España, Colombia y Venezuela.
El distanciamiento entre ambas administraciones alcanzó su punto más crítico durante el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. En ese contexto, Milei dirigió duros ataques hacia la figura de Lula da Silva y cargó contra el magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, generando un enérgico rechazo por parte de las instituciones brasileñas.
Estrategia de desescalada y pragmatismo electoral
Pese al malestar generado en el Palacio de Itamaraty, fuentes de la Casa Rosada especulan con que la crisis no derivará en consecuencias duraderas ni en una ruptura de las relaciones comerciales. La diplomacia argentina confía en que el pragmatismo se impondrá debido a la cercanía de las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, donde sostienen que a la administración de Lula no le conviene profundizar la polarización.
Mientras el ministro consejero Eduardo Uziel asume de forma interina la delegación diplomática en Buenos Aires, el canciller brasileño Mauro Vieira evalúa los pasos a seguir tras recibir el informe de Bitelli. Por su parte, el embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, deberá brindar explicaciones formales ante las autoridades locales en las próximas horas.
Los antecedentes del gobierno libertario en materia exterior
El contrapunto con Brasil se suma a una serie de fricciones internacionales de similar tenor registradas durante la gestión de Milei. El caso más representativo ocurrió con España, cuando los comentarios del mandatario sobre Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, motivaron el retiro de la embajadora española en Buenos Aires y la exigencia de disculpas que nunca fueron concedidas.
Un episodio análogo tuvo lugar con Colombia, donde los cruces verbales con Gustavo Petro provocaron la orden de expulsión de diplomáticos argentinos y el llamado a consultas del representante colombiano. Las relaciones se mantuvieron distantes hasta el reciente triunfo electoral del conservador Abelardo de la Espriella, a cuya asunción asistirá el Presidente argentino.
El historial de diferendos externos incluye además el retiro de diplomáticos en Irán en 2025 ante la escalada del conflicto en Medio Oriente y la posterior expulsión de funcionarios iraníes en Buenos Aires en abril de 2026. Asimismo, con Venezuela la relación se quebró tras el no reconocimiento de las elecciones de 2024, mientras que con México persisten los contrapuntos verbales sin haber alcanzado rupturas formales.