La interpretación del especialista
Para el abogado, la medida busca proteger a los argentinos frente a una “campaña internacional” de hostilidad que se intensificó tras el Mundial 2026. “El presidente está en el deber de proteger los intereses y la integridad física y mental de los argentinos”, afirmó en una entrevista para La Redacción.
Portillo reconoció que el decreto “va a colisionar” con el derecho a la libertad de expresión, pero sostuvo que “un derecho termina donde comienza otro”. A su juicio, la norma no afecta la crítica política, académica o ciudadana, porque el inciso es “muy específico” contra mensajes de odio y violencia.
El abogado admitió, sin embargo, que “hay una delgada línea y es bastante finita” entre una crítica legítima y un mensaje de odio. “Podría generar [confusión], pero ahí se estuviera obviamente tergiversando lo que es el inciso M, porque el inciso M está siendo muy directo y específico”, dijo.
Qué deben tener en cuenta los extranjeros en Argentina
El procedimiento de cancelación de residencia no es automático. La persona debe ser notificada por una disposición de cancelación y tiene 15 días hábiles para interponer un recurso jerárquico ante Migraciones. Si el recurso es rechazado, puede accionar vía recurso judicial.
En pasos fronterizos, el oficial migratorio puede impedir el ingreso a Argentina si detecta una publicación que encuadre en el nuevo inciso y labrar un acta con prohibición de reingreso por 5 años. El extranjero también puede recurrir vía consular y luego judicial.
Para expedientes de ciudadanía en trámite, una disposición de cancelación podría paralizar temporalmente el proceso, aunque no emitir una sentencia definitiva. “La persona tiene su derecho a la defensa porque estamos en un Estado democrático en donde el Poder Judicial es independiente”, sostuvo Portillo.