Un recorrido de 9,8 kilómetros
La traza proyectada unirá Barracas con Palermo y atravesará también Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás y Recoleta. Las estaciones previstas son Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Díaz, Ecoparque y Pacífico.
El proyecto convertirá a la Línea F en la séptima de la red porteña y permitirá que el subte llegue por primera vez a Barracas. Además, facilitará la combinación con las seis líneas de subterráneos actualmente operativas.
La conexión también alcanzará a dos servicios ferroviarios: el Ferrocarril Roca, en Plaza Constitución, y el Ferrocarril San Martín, en la estación Palermo. Según la información oficial, Plaza Constitución es la estación ferroviaria más transitada del país, con algo más de un millón de pasajeros diarios.
La Ciudad estimó que la nueva línea podrá trasladar a más de 300.000 pasajeros por día y contribuirá a descongestionar la Línea C. Sin embargo, esas cifras corresponden a proyecciones oficiales y todavía no permiten medir el impacto efectivo que tendrá el servicio una vez habilitado.
La inversión y los plazos
La inversión prevista asciende a US$1.350 millones. El Gobierno porteño definió el proyecto como la obra de transporte más importante para Buenos Aires durante los próximos años y como la más costosa del país.
“El proyecto está pensado a largo plazo e incorpora tecnología, automatización y nuevas soluciones para sumar capacidad”, sostuvo Pablo Bereciartua, ministro de Movilidad e Infraestructura porteño.
La iniciativa fue incorporada formalmente al sistema de subterráneos mediante la Ley 670, sancionada en 2001. Desde entonces, distintos gobiernos retomaron el proyecto sin que avanzara hasta la actual etapa de licitación.
En paralelo, la Ciudad informó la compra de 214 coches para renovar las líneas A, B y C, con una inversión aproximada de US$370 millones. También señaló que continúa con el plan de renovación integral de estaciones y que el presupuesto enviado a la Legislatura contempla una inversión de $917.000 millones para obras de subterráneos.
La Línea F forma parte del Sistema Integrado de Movilidad Urbana, que también incluye el proyecto del Trambus y la incorporación de buses eléctricos entre Parque Lezama y Retiro.
El próximo paso será la evaluación de las propuestas técnicas y la apertura de las ofertas económicas, antes de definir si el cronograma oficial permitirá adjudicar la obra en diciembre y comenzar los trabajos a principios de 2027.