El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, salió al cruce del presidente Javier Milei tras las declaraciones en las que el jefe de Estado afirmó la existencia de conspiraciones en el ámbito académico.
El conflicto se desató luego de que el mandatario asegurara en televisión que en las casas de altos estudios existen “terroristas disfrazados de estudiantes, de periodistas, de profesores, de investigadores”, acusando a la oposición de llevar la toma del Estado a una “etapa 2.0”.
Citas textuales e ironía en la función pública
Durante su habitual conferencia de prensa semanal, la mano derecha del gobernador Axel Kicillof repasó su trayectoria profesional para responder con ironía a los señalamientos de la Casa Rosada. “Soy docente, investigador y fui estudiante, así que me debe considerar triplemente terrorista”, afirmó Bianco frente a los medios.
En esa misma línea, el funcionario reveló que consultó a un motor de inteligencia artificial sobre qué problema presentan las personas que observan amenazas en todos lados. “Me contestó que tiene un diagnóstico médico: delirio persecutorio. Solamente voy a decir eso”, detalló.
El cruce verbal se sumó a las recientes expresiones de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había manifestado “genuina preocupación” por las “persecuciones imaginarias” del presidente.
Consultado sobre estos cuestionamientos internos, el líder de La Libertad Avanza rechazó las críticas sobre su estado mental y contestó: “Lo único que tengo claro es que todos aquellos que cambiaron el mundo antes los tildaron de locos”.