“La escritura llegó antes que la putez”
Nina se describe a sí misma de chica como “re compinche, re sociable, divertida, graciosa” puertas afuera, pero muy inhibida para cualquier exposición que viniera “de las vísceras hacia afuera”. La escritura fue el primer permiso que se dio para sacar eso a la luz; el trabajo sexual, dice, terminó de destrabarlo.
De ahí nació Puta Poeta, un poemario fruto de textos que se animó a trabajar en el taller de Juan Sklar quien después le redacta el prólogo, y con el tiempo, Puta Poeta se convirtió también en el proyecto que hoy la lleva por distintos escenarios del país mezclando poesía, música, performance, visuales analógicas y, según el lugar, artistas locales a los que le gusta sumar. En una fecha reciente dirigió a un grupo de desconocidos a escribir mientras ella, literalmente, se bañaba delante de todos. “Se generó una situación de silencio absoluto y de la gente re entregada”, cuenta, y guardó cada papel escrito esa noche para después sublimarlos en tela con lo que hizo un vestido de poemas.
Nina despliega arte con el roce de las puntas de sus dedos. Su diálogo es cálido, su mirada hipnótica y en su risa tiene la magia de los rock and rolles. Resultan coloridos , juguetones, curiosos y drásticamente amables los multiversos que Nina Leon habita e invita a compartir.
Nina cuenta que en la habitación, a veces en pleno encuentro, la información le llegaba con más fuerza que en cualquier otro momento del día: los espejos, los colores de las luces, algo la destrababa. “Me bancás un cachito, necesito escribir”, les decía a sus clientes, y escribía ahí mismo, a mitad de la escena o después de ella, anotando lo que se le venía encima. “Era una conjugación que yo necesitaba trasladarla sí o sí al papel y que mucha clientela re bancó la situación de que yo me tome el tiempo de trasladarla, y a veces hasta yo diciéndoles: ‘Che, perdón, ¿te puedo dar quince minutos más? Pero yo necesito este tiempo para mí’. Y en ellos también… había una situación de querer ser parte de eso tipo ‘estoy viendo a la artista sacando el diamante del cuerpo, quiero ser protagonista de esta escena’.”