En el marco del AmCham Energy Forum celebrado en Buenos Aires, la participación del embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, marcó un nuevo capítulo en la agenda bilateral del sector energético. Durante su exposición ante un nutrido público de empresarios y técnicos, el diplomático instó de manera explícita a las empresas locales a excluir a la corporación tecnológica china Huawei de los proyectos estratégicos del país, advirtiendo que la vinculación de esta tecnología con el Partido Comunista Chino representa un riesgo latente para la seguridad nacional y la privacidad de la información.
La advertencia sobre Huawei y el acceso a los datos
Lamelas sostuvo que la cooperación estratégica y la llegada de capitales depende de la existencia de condiciones claras, transparencia y reglas de juego estables. Si bien elogió las reformas impulsadas por la administración de Javier Milei —orientadas a reducir la burocracia, aumentar la libertad económica y potenciar al sector privado—, se detuvo con dureza en el papel de los proveedores tecnológicos en la infraestructura de servicios básicos.
El embajador cuestionó el marco normativo de la República Popular China y su impacto en la infraestructura crítica:
“China exige a las empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología. Todo está controlado por el Partido Comunista chino. Eso no vale y tampoco ayudará a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta”, sentenció ante el auditorio.
Esta postura llega semanas después de que la embajada estadounidense manifestara su inquietud a una distribuidora de energía de la provincia de Neuquén tras la firma de un contrato con la multinacional asiática.
Requisito ineludible para el financiamiento occidental
Para el representante diplomático, la seguridad informática dejó de ser una cuestión puramente técnica para convertirse en un prerrequisito macroeconómico para acceder al financiamiento de Occidente. Tanto compañías estadounidenses como europeas analizan el nivel de protección de datos antes de definir desembolsos millonarios en la formación no convencional o en la expansión de la red eléctrica.
Lamelas fundamentó la postura de Washington recordando que las firmas norteamericanas son referentes globales en transparencia y ciberseguridad. “Empresas estadounidenses y del mundo quieren entrar en la Argentina, pero quieren garantías de que sus datos están protegidos y se encuentran en redes de confianza”, afirmó. Para reforzar el concepto, lanzó un interrogante directo a los asistentes: “¿Por qué en uno de los países más libres, como Estados Unidos, no se pueden comprar ni vender equipos de Huawei?”.
Financiamiento para el megaproyecto AMBA I
En otro tramo de su intervención, Lamelas ratificó el interés de la administración norteamericana en acompañar la expansión de la infraestructura eléctrica nacional. En concreto, confirmó que Estados Unidos evalúa participar en el financiamiento del proyecto AMBA I, una megaobra de transmisión presupuestada en 800 millones de dólares, diseñada para resolver el cuello de botella en la distribución del Área Metropolitana de Buenos Aires.
El diplomático remarcó que las bases de la licitación contemplan límites a la participación de empresas estatales o bajo control de gobiernos extranjeros, un aspecto que coincide con las exigencias de seguridad de Washington. “Estamos revisando AMBA I para ver si es posible ayudar con el financiamiento”, anticipó.
Formación técnica y desarrollo a largo plazo
Finalmente, el embajador enfatizó que el potencial del sector energético argentino requerirá una fuerte aceleración en la capacitación de capital humano. Mencionó programas de formación en inteligencia artificial y la creación de entidades como el Instituto de Vaca Muerta, subrayando que la convergencia entre reformas económicas, seguridad de datos y excelencia profesional resultará determinante para posicionar al país en la cima de la atracción de inversiones globales.









