Causas judiciales y fricciones en la dirigencia
La relación institucional entre el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, y el tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, atraviesa un período de marcada tirantez. El distanciamiento entre ambos dirigentes, que construyeron su plataforma de poder desde las categorías del ascenso y el fútbol del interior, coincide con el avance de investigaciones judiciales que involucran a la conducción del organismo por temas tributarios y patrimoniales.
Las diferencias públicas se evidenciaron a través de mensajes vertidos en redes sociales por el propio tesorero, generando especulaciones sobre posibles dimisiones en la estructura ejecutiva. A la par de los frentes de análisis en los tribunales, la convivencia interna de la cúpula directiva comenzó a resentirse tras varios años de gestión compartida.
Disputa de influencia y decisiones operativas
El foco de mayor divergencia radica en la conducción del esquema arbitral. La intención de la presidencia de promover a Pablo Dóvalo para hacerse cargo del arbitraje femenino supone el desplazamiento de las funciones que desempeña Federico Beligoy, figura vinculada a la órbita de influencia del tesorero. La asignación y manejo de los colegiados ha sido históricamente un espacio de disputa de poder en el ámbito operativo de Viamonte.
A las controversias por los referís se suman los desacuerdos por la distribución de sedes para las definiciones del torneo local y la asignación de recursos destinados a infraestructura de estadios. La elección de recintos bonaerenses por encima de recintos en el interior del país generó malestar en el sector que responde al tesorero, evidenciando miradas contrapuestas sobre las alianzas políticas de la dirigencia del fútbol nacional.