El consumo masivo volvió a registrar un terreno negativo durante el mes de julio, acumulando siete meses consecutivos de retracción en el mercado interno. De acuerdo con el informe técnico elaborado por la consultora Scentia, las ventas cayeron un 2,6% interanual, aunque mostraron una leve desaceleración frente a la baja del 2,7% anotada en junio.
Datos clave del comportamiento de las ventas en julio:
Acumulado anual: La contracción alcanza un 2,9% en los primeros siete meses.
Comercio electrónico: Crecimiento interanual récord del 39,9% en las plataformas digitales.
Almacenes y kioscos: El canal tradicional sufrió el mayor impacto con un desplome del 6,1%.
El comportamiento de las ventas mostró una fuerte disparidad según el canal de comercialización analizado. Mientras las grandes cadenas de supermercados desaceleraron su caída con un leve descenso del 0,6%, los autoservicios independientes retrocedieron un 1,2%, evidenciando cambios en los hábitos de compra.
Un segundo relevamiento a cargo de NielsenIQ confirmó la tendencia contractiva en el consumo, fijando la baja del mes en un 0,7% interanual. Según este estudio, el canal tradicional que agrupa almacenes y despensas cayó 3,2%, mientras los autoservicios de menos de tres sucursales lograron crecer un 10%.
El debate sobre la medición oficial y el consumo privado
Las cifras difundidas por las consultoras privadas volvieron a poner en el centro del debate la interpretación de la actividad económica. Durante su exposición en el Council of the Americas, el presidente Javier Milei defendió la gestión argumentando que el consumo privado se ubica en máximos históricos.
El mandatario nacional cuestionó abiertamente los relevamientos privados basados en encuestas y muestreos de mercado. Milei enfatizó que las mediciones alternativas responden a muestras reducidas, reivindicando los datos de las cuentas nacionales procesados periódicamente por el Indec.
La diferencia entre la posición oficial y las consultoras radica en la amplitud metodológica que utiliza cada indicador. Mientras el consumo masivo monitorea estrictamente alimentos, bebidas y productos de limpieza en comercios, el Indec abarca un concepto integral de consumo privado.
Las variables que contempla la metodología del Indec
El indicador de las Cuentas Nacionales del Indec incorpora rubros de alto impacto en el gasto familiar que van más allá de la canasta básica. El cálculo oficial incluye el turismo internacional, los bienes importados y los combustibles, además del consumo en servicios financieros y prestaciones de salud.
Las tarifas de servicios públicos como luz, agua y gas también forman parte de la métrica amplia que defiende el Poder Ejecutivo. Por este motivo, aunque el consumo privado general registró un crecimiento del 7,9% en el último año, el consumo masivo en góndolas no refleja la misma dinámica.
A pesar de la caída en la comparación interanual, el índice mensual de julio arrojó un repunte del 4,2% respecto a junio en todos los canales. Los analistas económicos monitorean el comportamiento de los salarios para anticipar si esta recuperación mensual marcará el inicio de una fase de estabilización.