El colapso judicial de Fernando Cerimedo generó un verdadero terremoto político al otro lado de la cordillera. La excandidata a la presidencia por la coalición Chile Vamos, Evelyn Matthei, rompió el silencio y acusó formalmente a la administración de José Antonio Kast y al detenido consultor de orquestar una feroz campaña de desprestigio en su contra, que incluyó la instalación de falsas versiones sobre un supuesto diagnóstico de Alzheimer para debilitar su perfil electoral en 2025.
Las revelaciones de la exministra de Sebastián Piñera exponen las ramificaciones internacionales de las denominadas “granjas de bots” y encendieron un escándalo de proporciones institucionales en Santiago. Según denunció Matthei en declaraciones televisivas, las principales cuentas anónimas dedicadas al acoso digital fueron dadas de baja de manera coordinada apenas 48 horas después de la captura de Cerimedo en Bolivia, evidenciando un vínculo operativo directo entre el estratega preso y el aparato oficialista trasandino.
La red de troleo y las maniobras para manipular a la opinión pública
El testimonio de la dirigente de la UDI aportó detalles sobre el accionar de la red de desinformación que operaba de cara a los comicios. Matthei relató que el hostigamiento comenzó con acusaciones de sesgo ideológico para luego derivar en ataques hacia su estado de salud mental: “Cuando ya te inventan una enfermedad tan terrible como esa, creí que tenía que alertar a Chile, porque es una forma de ganar elecciones que es tramposa y basada en la mentira”, sentenció la líder opositora dentro del arco de la derecha.
La dirigente señaló que encaró personalmente a Kast sobre este esquema y que el actual mandatario negó categóricamente cualquier vinculación. “Me lo dijo varias veces en mi cara, mirándome a los ojos; no le creí nada y sigo no creyéndole nada”, enfatizó Matthei, recordando además la existencia de registros fotográficos que confirman la presencia de Cerimedo junto a miembros clave del equipo político del presidente chileno.
Ofensiva judicial y designaciones bajo la lupa en La Moneda
La controversia escaló al plano legislativo y judicial. La difusión de datos sobre la presencia de excolaboradores de Cerimedo en cargos estratégicos dentro del Poder Ejecutivo —como el nombramiento de Felipe Costabal al frente de la Secretaría de Comunicaciones (Secom)— impulsó una denuncia penal presentada por el diputado socialista Juan Santana ante la Fiscalía por amenazas y delitos informáticos, solicitando la unificación de las causas abiertas.
En paralelo, desde el Frente Amplio, el diputado Gonzalo Winter presentó un oficio requiriendo explicaciones sobre la presunta financiación estatal a cuentas anónimas dedicadas a amplificar mensajes del gobierno. La acusación de Matthei no solo fracturó la alianza de partidos conservadores que sostiene al oficialismo en el Congreso, sino que dejó al gobierno de Kast ante una severa crisis de credibilidad institucional por el uso de métodos de desinformación que hoy son investigados por los tribunales.