Marcelo Gallardo buscará en la selección ecuatoriana y en el proyecto que hace más de un mes le acercó en persona en Miami Francisco Egas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, su relanzamiento como DT y una nueva era como técnico. Tras dos etapas complicadas tanto en Arabia Saudita y luego en River, el Muñeco decidió poner en funcionamiento un nuevo tiempo como entrenador con una apuesta diferente que cree va a potenciar a la selección y a su trabajo.
No gestionar el día a día de un equipo y poder planificar sin urgencias un proyecto futbolístico es el nuevo desafío del Muñeco en un momento de su carrera donde quiere dar un giro brusco. Dirigir una selección con proyección que ya está dentro del próximo mundial por cuestiones obvias y apuntando a la Copa América del 2028, el gran objetivo de Gallardo y la confederación, es el nuevo proyecto del Muñeco. La decisión se terminó de tomar luego de una charla con las autoridades ecuatorianas que aceptaron sin problemas la idea de que Gallardo no tenga que irse a vivir a Guayaquil e ir y venir a Buenos Aires.
Además, Gallardo vio con buenos ojos que la federación haya vuelto por él luego de un intento que no prosperó en 2023, cuando el Muñeco decidió quedarse en Argentina por temas familiares. También hay algo de esta generación de jugadores ecuatorianos que lo seduce. Como ejemplo, él insistió mucho en su momento por Kendry Páez. Luego cree Gallardo que hay una decena de jugadores que no tienen techo de crecimiento y que luego del último mundial van a dar un salto para disputar con Argentina y Brasil el liderazgo en la región.
Por otro lado, algo concerniente a la organización del fútbol ecuatoriano y el modelo Independiente del Valle que Gallardo siguió en su crecimiento. Siempre le gustó el modo de gestión y cómo fueron formando jugadores profesionales. El poder centralizado sobre esa idea fue otro de los valores que le dieron puntos a favor para dar el visto bueno. Incluso en las últimas charlas no lo presionaron con el tiempo y le dieron chances de esperarlo para que estudie bien todo, enviándole también el mensaje de que iban a tomar nota y a aceptar sus consideraciones organizativas.
El nuevo desafío de Gallardo será volver a trabajar con jugadores que puedan dar un salto de calidad en sus condiciones dentro del marco de un equipo que se verá las caras en tiempos más cortos y más intensos. La construcción dará sus primeros pasos en la fecha FIFA de amistosos de fines de septiembre con un encuentro ante Corea del Sur y con dos semanas de trabajo que posiblemente use para instalarse en Guayaquil y conocer a los jugadores que juegan en el fútbol local. Todo empieza de nuevo y Marcelo Gallardo orilla esa idea.