Declaraciones sobre el origen de la crisis
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró este lunes que la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio fue impulsada por bulos difundidos en redes sociales por actores no estatales. En una entrevista en el programa Hoy por Hoy de la Cadena SER, el jefe del Ejecutivo señaló que detrás de esa narrativa había redes vinculadas a Rusia, Israel y a una “internacional ultraderechista”, además de mafias y organizaciones criminales.
Según Sánchez, la avalancha humana respondió a la tergiversación de una sentencia del Tribunal Supremo, con mensajes falsos que aseguraban que quienes entraran a nado no podrían ser devueltos en frontera. El presidente afirmó que esa interpretación fue amplificada en plataformas digitales y sostuvo que no dispone de información que vincule a las autoridades marroquíes con la organización de la entrada masiva.
Tanto Moscú como Tel Aviv rechazaron las acusaciones. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, negó de forma lacónica cualquier vinculación rusa con la crisis desatada en Ceuta. Por su parte, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, calificó las palabras de Sánchez de “mentiras difamatorias” y afirmó que Israel no difundió información engañosa sobre los hechos.
Cifras de retornos y situación actual
En relación con la situación un mes después, Sánchez detalló que más del 90% de las personas que accedieron de forma irregular ya retornaron a Marruecos. Según sus declaraciones, desde el 10 de agosto 3.222 personas volvieron de manera voluntaria. El presidente indicó que en la ciudad permanecen unos 5.000 inmigrantes en situación irregular, de los cuales alrededor de 1.200 son menores no acompañados.
Las autoridades marroquíes se comprometieron, según explicó Sánchez, a acelerar las deportaciones de ciudadanos marroquíes que no tengan derecho a asilo y a facilitar la reagrupación familiar de los menores no acompañados que permanecen en Ceuta. El presidente subrayó que la cooperación con Rabat es clave para resolver la crisis migratoria y advirtió que una pérdida de confianza agravaría la situación.