El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó este lunes que su administración podría revisar la posición norteamericana sobre la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido por las islas Malvinas. “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, respondió en el Salón Oval cuando se le preguntó por el tema. Se trata de la primera vez que el mandatario se pronuncia de forma directa sobre el diferendo.
La declaración se produjo después de que el diario británico The Telegraph revelara que funcionarios del Pentágono analizan medidas para incentivar a los miembros de la OTAN a elevar su gasto en defensa, con la mira puesta en un objetivo del 5% del PBI.
Según el medio, entre las opciones contempladas figura modificar la postura de Washington sobre Malvinas si el gobierno británico no presenta un plan de inversión suficiente. Un alto funcionario estadounidense dijo que las conversaciones son “francas” y que “no se descarta ninguna opción” para fomentar el reparto de cargas que busca la administración.
Hasta ahora, la posición oficial del Departamento de Estado es de neutralidad. Un vocero de la cancillería norteamericana explicó que “reconocemos que existen reclamos de soberanía contrapuestos entre la Argentina y el Reino Unido. Reconocemos la administración de facto del Reino Unido sobre las islas, pero no adoptamos ninguna postura con respecto a los reclamos de soberanía de ninguna de las partes”.
En la misma línea, el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, afirmó que “la posición de neutralidad sobre las islas no ha cambiado”.
El posible cambio de tono llega en un contexto de sintonía entre la Casa Blanca y la Casa Rosada, con una relación estrecha entre Trump y el presidente Javier Milei. En abril, una filtración de un correo interno del Pentágono había generado revuelo al mencionar la suspensión del apoyo al Reino Unido en la disputa por Malvinas como una de las ideas para presionar a aliados de la OTAN. El secretario de Estado, Marco Rubio, minimizó entonces el episodio y lo describió como “tan solo un correo electrónico” con “algunas ideas”.
En Londres, el gobierno británico reafirmó que considera a las islas un territorio británico de ultramar soberano y sostuvo que el derecho a la autodeterminación de los isleños “no está en cuestión”. Desde el gobierno argentino, la lectura oficial es de cautela: analizan que la dinámica responde a una estrategia de presión sobre aliados de la OTAN y no a un giro formal en la política exterior de Washington.
En el plano multilateral, la Argentina renovó cada año su reclamo ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas para un diálogo directo con el Reino Unido sobre la soberanía. La resolución 2065 de 1965 insta a ambas partes a negociar una solución a la disputa, sin avances concretos hasta el momento.
Con la frase de Trump, el tema Malvinas volvió al centro de la agenda internacional, aunque la posición oficial de EE.UU. sigue siendo de neutralidad. ¿Podría una revisión concreta de la postura norteamericana alterar el equilibrio en el Atlántico Sur o se trata, por ahora, de una señal de presión dentro de la negociación por el gasto en defensa?