La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debatirá en sus próximas sesiones un proyecto de ley para crear el Servicio Público de Cremación de Animales de Compañía. La iniciativa, presentada por los legisladores Emanuel Ferrario y Graciela Ocaña, del bloque Confianza y Desarrollo, propone establecer una opción estatal con aranceles regulados que incluya la devolución de cenizas a los tutores, una prestación inexistente en la red pública actual.
En el territorio porteño habitan más de 850.000 perros y gatos. Tras el deceso de un animal, la legislación prohíbe el entierro en la vía pública y restringe la disposición en inmuebles particulares. Ante esta situación, las alternativas presentes se dividen entre la entrega del cuerpo como residuo patológico o la contratación de prestaciones privadas.
Actualmente, el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, ubicado en la avenida Díaz Vélez 4821, ofrece un servicio gratuito de recepción de cadáveres durante las 24 horas. La institución procesa en promedio entre 500 y 600 animales al mes mediante una empresa contratada, aunque el procedimiento no contempla la restitución de las cenizas a las familias.
Por su parte, los prestadores privados cobran entre 100.000 y 300.000 pesos, según el tipo de cremación, el peso del animal y los servicios complementarios.