Las erogaciones para la función Defensa alcanzarán los $3.778.590,5 millones en 2027, cifra que representa un incremento del 24,4% respecto del ejercicio previo. La Casa Rosada remitió el proyecto de ley al Congreso con una propuesta centrada en la recuperación de capacidades operativas de las Fuerzas Armadas y la vigilancia de los espacios soberanos en el Atlántico Sur.
En este marco, la planilla anexa al Artículo 42 del proyecto autoriza al Poder Ejecutivo a realizar operaciones de crédito público para dos proyectos navales clave. El texto contempla USD 2.300 millones para la adquisición de tres submarinos convencionales destinados a la Base Naval Mar del Plata y USD 1.200 millones para dos fragatas multimisión con asiento en la Base Naval Puerto Belgrano. Ambas operaciones establecen un plazo mínimo de amortización de tres años.
La aprobación legislativa y la obtención de financiamiento internacional representan los dos requisitos indispensables para concretar dichas compras, debido a que el Artículo 42 no otorga partidas presupuestarias ejecutables para el próximo año. Fuentes del sector de la defensa confirmaron que las gestiones por los submarinos apuntan a proveedores por fuera de Estados Unidos y constituyen planes de largo plazo.
Equipamiento en marcha y vigilancia espacial
Por su parte, la Fuerza Aérea, el Ejército y la Armada mantienen programas de reequipamiento con fondos ya asignados a través del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) y el denominado Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino.
Para el ejercicio 2027, el texto fija la incorporación de seis aviones F-16, pertenecientes al lote de 24 aeronaves adquiridas al Reino de Dinamarca. La modernización de la infraestructura en la VI Brigada Aérea de Tandil y en el Área Material Río Cuarto contará con una asignación de $10.090 millones.
Las inversiones en transporte terrestre incluyen la llegada de entre 50 y 60 vehículos blindados Stryker antes de fin de año, sumados a ocho unidades ya operativas, y la incorporación de camiones Unimog U4000.
Paralelamente, el ministro de Defensa, Carlos Presti, ratificó la compra de cuatro helicópteros Black Hawk a Estados Unidos por USD 38 millones, monto que comprende las aeronaves, repuestos y la instrucción de personal.
Al mismo tiempo, el control del espacio marítimo se reforzará con la puesta en servicio de dos radares móviles tridimensionales desarrollados por la empresa estatal INVAP y la asignación de recursos a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Estos fondos financiarán el desarrollo del programa satelital SARE II A y el lanzamiento del satélite SABIA-Mar durante el primer semestre de 2027.
Respecto de la infraestructura antártica y el patrullaje en la denominada milla 201, el Ministerio de Defensa prevé iniciar en enero de 2027 las obras del muelle principal de la Base Naval Integrada de Ushuaia.
Estrategia geopolítica y reclamo soberano
Frente a los cuestionamientos sobre el impacto internacional de estas adquisiciones, el titular de la cartera de Defensa brindó una respuesta categórica. Presti desvinculó el reequipamiento de la disputa de soberanía por las Islas Malvinas y ratificó que el reclamo argentino sobre el archipiélago continuará por la vía diplomática y pacífica.
En esa línea, la Cancillería dispondrá de $6.384 millones para sostener las acciones bilaterales y multilaterales ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Resta determinar si las condiciones financieras del mercado permitirán transformar las autorizaciones de endeudamiento en contratos efectivos para las Fuerzas Armadas.