Como ocurre año tras año, Carolina “Pampita” Ardohain volvió a formar parte de la emblemática caminata hacia la Basílica de Luján.
Este sábado 3 de octubre, la reconocida modelo e influencer emprendió el trayecto junto a miles de peregrinos, registrando cada paso de la travesía de fe a través de sus plataformas digitales en medio de una jornada atravesada por intensas lluvias y bajas temperaturas.
Un ritual de preparación para enfrentar los 60 kilómetros
Para hacer frente a la exigente caminata de aproximadamente 60 kilómetros que une el Santuario de San Cayetano, ubicado en el barrio porteño de Liniers, con el Santuario de Nuestra Señora de Luján, Pampita compartió con sus seguidores los detalles logísticos de su partida.
Vestida con una campera negra con capucha para resguardarse del agua, la conductora mostró una técnica personal previa al inicio de la marcha: la colocación de cinta protectora en los talones con el objetivo de prevenir rozaduras y lastimaduras durante el trayecto.
En las secuencias audiovisuales difundidas en sus redes sociales, se pudo observar el avance de la columna de fieles protegidos con pilotos, impermeables y capas de lluvia. A lo largo del recorrido, la modelo exhibió también postales grupales en el interior de un templo, donde se la vio acompañada por otras mujeres con quienes compartió el inicio de la experiencia espiritual.
Tradición, fe y espíritu comunitario
La 52ª edición de la Peregrinación a Luján se lleva a cabo bajo el lema oficial “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, una consigna que convoca anualmente a multitudes de distintos puntos del país.
Para Pampita, el evento representa una tradición consolidada en su vida personal, la cual sostiene de manera ininterrumpida como un espacio de reflexión y gratitud.
A lo largo de la jornada, la modelo alternó reflexiones emotivas con imágenes del esfuerzo colectivo de la multitud.









