El Ministerio Público Fiscal de la Provincia del Chaco coordina dos investigaciones paralelas tras las presentaciones judiciales realizadas por siete mujeres contra el ginecólogo Gustavo Osmar Kumiega.
Las denunciantes manifestaron haber sufrido presuntas conductas inapropiadas, abusos sexuales y maniobras médicas irregulares durante consultas profesionales en Resistencia, además de un hecho señalado fuera del ámbito sanitario.
La causa sumó elementos probatorios a partir de la incorporación de capturas de pantalla de redes sociales y registros audiovisuales. Entre los mensajes atribuidos al profesional figura la frase: “Te vendría bien un doctorcito amoroso, generoso y paseador”. Asimismo, durante una revisión de embarazo, una paciente declaró que el profesional condicionó la tarifa al aspecto de sus genitales expresando: “Como es linda tu vagina te cobro cuarenta mil”.
Detalle de las actuaciones judiciales
La investigación penal se encuentra dividida entre dos dependencias. El Equipo Fiscal N.º 2, bajo la dirección de la fiscal Ana González de Pacce, tramita seis expedientes vinculados a hechos que habrían ocurrido en el consultorio. Por su parte, el Equipo Fiscal N.º 4, conducido por el fiscal Jorge Cáceres Olivera, analiza la acusación por presunto abuso sexual con acceso carnal radicada por una mujer actualmente radicada en el exterior.
La serie de presentaciones comenzó el 23 de septiembre con la declaración de Karla Herrán, de 26 años. La paciente sostuvo que la consulta derivó en preguntas sobre su intimidad, la entrega de medicamentos vencidos y una ecografía transvaginal realizada sin gel acoplador. El abogado querellante Hernán Cordón solicitó la detención del médico, pero la Justicia la rechazó por considerar inexistentes los riesgos procesales.
En los días subsiguientes se sumaron más testimonios. Jésica M. R., de 26 años, señaló manoseos durante un examen en enero. Rita P., de 32 años, denunció burlas sobre su salud mental y aportó archivos donde el profesional le exhibía sus genitales por Instagram. Oriana S. A., de 24 años, aportó una filmación de una revisión con DIU.
Laura S. W., de 38 años, relató que al pedirle que detuviera una maniobra incómoda, el médico le respondió que él “decidía cuándo terminaba el estudio”. Por último, Tamara V., de 29 años, reportó recetas de óvulos vencidos y presiones para someterse a una cesárea.