La agenda de fondo
La tercera sesión ordinaria, el 15 de septiembre, aprobó una batería de proyectos. Entre ellos, la modificación de la Ley 11.018 para que los trabajadores de bingos y casinos cobren sus haberes a través del Banco Provincia, y la reglamentación del ejercicio de asistentes personales para personas con discapacidad.
También se aprobó la adhesión de la Provincia a la Ley Nicolás, que garantiza el derecho a una atención sanitaria de calidad y segura. La norma busca reducir errores médicos y daños evitables en la práctica de la salud.
Además, el Senado creó el Régimen de Trazabilidad del Cobre y Metales Recuperados, dispuso capacitación obligatoria en Derechos Humanos para la función pública y aprobó la voluntad del Estado de recuperar la titularidad y administración de la Unidad Turística Chapadmalal.
Octubre: avances y límites
La cuarta sesión ordinaria, el 6 de octubre, aprobó con modificaciones la Ley Ema, destinada a prevenir la violencia digital en ámbitos educativos. La iniciativa unificó proyectos de Laura Clark y Mayra Mendoza y volvió a Diputados para su sanción definitiva.
Durante el debate, Clark afirmó: “La historia de Ema nos interpela como sociedad y como Estado”. La senadora Mónica Macha destacó la participación de organizaciones, familiares y amigos de Ema en la construcción de la norma.
El Senado también convirtió en ley la incorporación de educación emocional en los niveles inicial, primario y secundario, y aprobó la licencia de Guillermo Montenegro para volver a la Intendencia de General Pueyrredon. Su banca quedó en manos de María Luján Fiego.
No obstante, el oficialismo no alcanzó los dos tercios necesarios para tratar sobre tablas los proyectos de creación de un sistema integrado de salud y un laboratorio estatal de medicamentos. Ambos expedientes quedaron para la siguiente sesión.
Qué revela el año
La actividad del Senado en 2026 muestra dos caras. Por un lado, la Cámara logró aprobar normas concretas, cubrir vacantes institucionales y avanzar sobre expedientes con media sanción. Por otro, la demora en la primera convocatoria ordinaria, las demoras en comisiones y los conflictos internos redujeron el espacio para tratar proyectos de mayor impacto.
La pregunta que queda abierta es si la Cámara podrá sostener ese ritmo en la segunda mitad del año. La agenda de salud de Kicillof, el proyecto de reelección indefinida y otras iniciativas pendientes dependerán de acuerdos que, hasta ahora, aparecieron más como excepción que como regla.