El magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, ordenó la retención de los pasaportes ordinario y diplomático del senador Flávio Bolsonaro. Agentes de la Policía Federal notificaron la medida cautelar este lunes en Brasilia, en plena vía pública, cuando el legislador salía de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. La resolución fijó un plazo de 24 horas para entregar la documentación e impuso la prohibición de abandonar el territorio nacional.
La orden respondió a expresiones formuladas el 23 de octubre por el exdiputado federal Eduardo Bolsonaro, quien sugirió durante una entrevista con el comentarista Steven Crowder que el postulante debía emigrar si caía derrotado.
A través de un video difundido en sus redes sociales, el senador rechazó de plano esa posibilidad: “Nunca pensé en salir del país. Entregaré mis pasaportes y me defenderé de esta abominación, que es un claro intento de intimidarme”.
Paralelamente, la conducción de su espacio ratificó la postura institucional del dirigente. “El senador acatará la orden, pero quiere enviar un mensaje claro: nunca consideró abandonar Brasil”, comunicó su comando de campaña. El incidente sobrevino a la definición del balotaje del domingo 25, donde el presidente Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo la reelección con el 51,79% de los votos frente al 48,21% del postulante del Partido Liberal.
La retención de los documentos
El legislador no reconoció la derrota y cuestionó la legitimidad del proceso. “No fui yo quien perdió, fue el sistema el que ganó”, sentenció el dirigente en su mensaje grabado. Asimismo, el congresista apuntó contra la extensión de la votación hasta las 19:00 horas resuelta por la judicatura electoral: “Lo que ocurrió en ese lapso es incomprensible y necesita ser aclarado. Nadie sabe con exactitud el impacto”.
En la misma declaración, el excandidato acusó al mandatario de haber destinado casi un billón de reales a un esquema de compra de votos y redes de noticias falsas, aunque no aportó pruebas que sustenten sus dichos.
Ante este panorama, los datos del Tribunal Superior Electoral desmintieron un impacto cuantitativo del horario: solo 34.300 personas votaron después de las 17:00 horas, mientras que la brecha global superó los cuatro millones de votos. Además, la propia alianza opositora había solicitado idéntica prórroga para São Paulo, Paraná y Santa Catarina por razones climáticas.