El movimiento turístico internacional mostró signos mixtos durante el noveno mes del año. De acuerdo con los datos presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el ingreso de visitantes no residentes creció frente a una retracción en las salidas de ciudadanos locales.
Al sumar el segmento de excursionistas —aquellos viajeros que no pernoctan en el destino—, los ingresos totales sumaron 733.600 personas, una suba del 14,2% en comparación con 2025. En sentido inverso, las partidas hacia otros países totalizaron 1.047.700 personas, cifra que representó un descenso del 13% interanual. El balance global entre entradas y salidas arrojó un resultado negativo de 314.100 personas.
De dónde llegaron y hacia dónde viajaron
Brasil encabezó el origen de los turistas con 113.800 arribos, equivalente al 26,3% del total. Lo siguieron Uruguay con 78.100 personas y el bloque de países agrupados bajo Resto de América con 59.800 ingresos.
En cuanto a las preferencias de los residentes argentinos, el territorio brasileño también lideró las elecciones con 124.000 viajeros, secundado por Europa con 94.000 y el resto del continente americano con 88.800 traslados. No obstante, las salidas hacia Chile cayeron un 32,3%, mientras que a Brasil retrocedieron un 20,1%.
El avión constituyó la principal vía de transporte: concentró el 52,9% de las llegadas foráneas y el 59,4% de los egresos locales. Por tierra se trasladó el 34,8% de los visitantes extranjeros y el 32,9% de los viajeros argentinos.