Los mercados argentinos cerraron la jornada de este jueves con señales mixtas, en medio de un clima de prudencia financiera a nivel global. Mientras los bonos soberanos en dólares registraron subas en Wall Street, el índice de riesgo país se mantuvo estancado en 749 puntos básicos.
En la plaza local, la bolsa porteña mostró un desempeño equilibrado. El índice MSCI Merval operó prácticamente sin cambios (95.395 puntos), aunque entre las acciones líderes predominaron los avances: Banco Macro lideró las subas (+2,1%), seguido por Supervielle (+1,6%) y Loma Negra (+1,3%). Por el contrario, los ADRs argentinos en el exterior operaron dispares, con Telecom (+0,4%) y Transportadora de Gas del Sur (+0,4%) en terreno positivo, frente a las caídas de YPF (-1,2%) y Edenor (-0,7%).
Este escenario local se desarrolló en sintonía con una rueda de cautela en los mercados internacionales. Los principales índices de Wall Street operaron en baja a la espera de nuevos datos clave sobre la inflación estadounidense y tras la reciente decisión de la Reserva Federal (Fed) de mantener intactas las tasas de interés. El índice tecnológico Nasdaq Composite retrocedió 1,35%, el S&P 500 cayó 0,37% y el Dow Jones descendió un leve 0,15%.
Dólar y deuda en pesos
En el plano cambiario, los dólares financieros volvieron a registrar leves alzas. El dólar MEP subió un 0,3% y se ubicó en $1.567,58, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) acompañó con igual incremento hasta alcanzar los $1.661,05.
En el mercado informal, el dólar blue se negoció a $1.565, acortando distancias con las cotizaciones financieras. El tipo de cambio mayorista, por su parte, se ubicó en $1.539 para la compra, impulsado por una “demanda de cobertura más activa ante la proximidad del cierre de mes y el desarme de posiciones”, según indicaron operadores del mercado. El minorista en el Banco Nación cerró a $1.560 para la venta.
En paralelo al movimiento de los mercados, la Secretaría de Finanzas convalidó este jueves los resultados de la exitosa licitación de deuda del Tesoro Nacional. En una operación que combinó instrumentos a tasa fija, bonos ajustados por inflación, títulos a tasa variable y deuda atada al dólar, el Gobierno logró adjudicar $11,56 billones tras recibir ofertas por casi $16 billones. Esta jugada le permitió alcanzar un rollover del 106,99% sobre los vencimientos de la jornada, garantizando la renovación de compromisos y un margen extra para administrar las necesidades de financiamiento.