La gran incógnita: cuándo
De todo lo que busca un forense, hay una pregunta que el perito considera la más difícil. “Lo más difícil de determinar de todo esto: el intervalo posmortal”, es decir, cuánto tiempo pasó entre la muerte y el hallazgo. No es una cuestión técnica menor. “Si yo digo que murió en las últimas 48 horas, veremos quién estuvo con ella 48 horas. Si yo digo que lleva 20 días de muerta, tenemos que ver quiénes estuvieron los últimos 20 días”.
El perito trae como comparación a Santiago Maldonado. “ Él estuvo en el agua durante dos meses. En este caso, parte del cuerpo de la docente estuvo en el agua, parte estuvo en tierra”, señala. La autopsia de Maldonado, hecha en la morgue del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema con 55 peritos oficiales y de parte, concluyó por unanimidad que murió por ahogamiento por sumersión e hipotermia. Aun así, los distintos métodos dieron que el cuerpo estuvo bajo el agua más de 53, más de 60 y más de 73 días, y la abogada de la familia advirtió que eso no permitía fijar la fecha de la muerte.
Con un cuerpo que estuvo a la vez en el agua y en la tierra, y con semanas de diferencia entre la desaparición y el hallazgo, esa precisión es todavía más difícil. Mientras tanto, la familia de Nancy espera los resultados del laboratorio. Los cuerpos no hablan, insiste el perito. “No habla, pero tiene que hacerse entender a través de las pericias científicas”. Para una maestra rural asesinada con una violencia que, según contó la familia, ni los propios forenses recordaban haber visto, esa traducción es lo que queda entre el crimen y la Justicia.