La reciente derrota en el Superclásico hizo estallar por los aires la tensa relación entre River Plate y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El presidente del club de Núñez, Stéfano Di Carlo, rompió el silencio este miércoles y lanzó durísimas acusaciones contra la cúpula dirigencial del fútbol argentino y el accionar de los árbitros. Además, confirmó que la institución solicitó formalmente por escrito que Nicolás Ramírez no vuelva a dirigir al Millonario.
Durante una entrevista televisiva, el mandatario riverplatense no se guardó nada al analizar lo ocurrido el último domingo en La Bombonera. “Cuando los errores son siempre para el mismo lado, dejan de ser errores”, disparó. Di Carlo calificó el desempeño de Ramírez como un “arbitraje desastroso” y fue más allá al asegurar que el juez entró al campo de juego con la intención de perjudicarlos: “Fue decididamente a complicar el partido”. En esa línea, confirmó que el club presentó una nota para vetar al referí no solo de los encuentros regulares, sino de los próximos Superclásicos.
Para el presidente de River, el problema trasciende un mal partido y responde a una bajada de línea institucional. “¿Si creo que así y todo se animan con River? Sí. Creo que inclusive es una decisión porque es ejemplificador. Es aleccionar, desde lo arbitral, para disciplinar dirigentes”, denunció contundente. Según Di Carlo, la “dinámica arbitral que diseña AFA” busca utilizar el peso político y mediático de River para enviar un mensaje de sometimiento al resto de los clubes: “Vos sos el presidente de un equipo que no es River y decís: ‘Bueno, si le hacen esto a River, de ahí para abajo me van a destrozar. Entonces me quedo en silencio’”.
En ese sentido, el directivo aseguró que “una gran mayoría” de sus pares en otros clubes comparten en privado su diagnóstico y consideran que este tipo de manejos son “ofensivos para el trabajo que cada dirigente hace en su club”. Pese al tenso clima institucional, Di Carlo buscó transmitir tranquilidad a los hinchas y aseguró que la rica historia y la envergadura del club les permitirán sortear este momento de hostilidad sistemática: “Es complicado y peligroso subestimar la fuerza de River. No hay manera de que puedan torcer a River”.