La Provincia de Buenos Aires implementará, desde el próximo 1° de octubre, un nuevo régimen tributario que obliga a las billeteras virtuales y plataformas de pago digital a actuar como agentes de retención del impuesto sobre los Ingresos Brutos. Plataformas como Mercado Pago, Ualá y Naranja X deberán automáticamente retener un porcentaje de los montos acreditados en las cuentas digitales de sus usuarios y depositarlos en las arcas fiscales bonaerenses.
La medida fue oficializada por la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) a través de la Resolución Normativa 25/2025 y busca equiparar la recaudación fiscal con la realidad digital actual. Esta decisión coloca a la provincia en sintonía con al menos otras 19 jurisdicciones del país que ya aplican el sistema, fortaleciendo el control tributario y ampliando la base fiscal sobre las nuevas formas de transacciones económicas.
El régimen, que no constituye la creación de un nuevo impuesto sino un mecanismo para ordenar y armonizar criterios fiscales, será aplicado sobre los montos acreditados en cuentas de pago digitales. Esto incluye operaciones en pesos, monedas extranjeras —excepto dólares estadounidenses— valores e instrumentos con poder adquisitivo equiparable a moneda legal. La retención se calcula según alícuotas que varían entre 0.1% y 5%, dependiendo de la actividad económica del contribuyente y las jurisdicciones donde tenga obligaciones fiscales.
Desde ARBA detallaron que el mecanismo de retención operará mediante el Sistema Informático de Recaudación y Control de Acreditaciones en Cuentas de Pago (SIRCUPA), tecnología similar a la utilizada para las retenciones en cuentas bancarias tradicionales. Las plataformas informarán y entregarán periódicamente los montos recaudados a la agencia tributaria, garantizando un control más estricto sobre las finanzas digitales.
Quedan excluidas del régimen operaciones vinculadas a sueldos y jornales, jubilaciones, pensiones, planes sociales, rescates de fondos comunes y exportaciones, entre otras actividades protegidas por la normativa vigente.
La incorporación de Buenos Aires a este esquema repercutirá en monotributistas, pequeños comerciantes y profesionales que usan las billeteras digitales como principal medio de cobro, quienes verán descontados automáticamente estos anticipos tributarios en sus movimientos. Aunque estas retenciones son un anticipo a cuenta del impuesto final, la complejidad para compensar saldos favorables genera preocupación en sectores afectados.
Esta medida también recoge el creciente desafío de fiscalizar eficientemente la economía digital, un sector que cada vez gana más protagonismo en el país. Mientras tanto, las empresas proveedoras de servicios de pago deberán adaptarse a esta nueva regulación que amplía el control tributario y reduce las zonas grises en la recaudación provincial.