Unas 5,8 millones de personas trabajan en la informalidad, careciendo de aportes jubilatorios, obra social y otros derechos laborales básicos, según IIEP, que depende de la UBA y el CONICET.
Unas 5,8 millones de personas trabajan en la informalidad, careciendo de aportes jubilatorios, obra social y otros derechos laborales básicos, según IIEP, que depende de la UBA y el CONICET.

La informalidad laboral en Argentina afecta al 42,4% de los trabajadores, lo que significa que más de cuatro de cada diez personas empleadas no cuentan con los beneficios y la seguridad de un trabajo registrado.
Se trata de un aumento de 1,6 puntos porcentuales (p.p.) con respecto al mismo trimestre de 2024, cuando se registró un 41,6% de informalidad.
Esta cifra representa a 5,8 millones de personas que carecen de aportes jubilatorios, obra social y otros derechos laborales básicos, según detalló el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), que depende de la UBA y el CONICET.
Aunque el índice de desocupación informado por el INDEC se ubicó en un 6,9%, la calidad del empleo generado sigue siendo una de las principales preocupaciones.
El informe detalla que del total de 13,8 millones de los asalariados, un 35,8% (equivalente a 4,9 millones de personas) se encuentra en la informalidad. Sin embargo, la situación es aún más crítica para los trabajadores por cuenta propia.

De los 4,4 millones de cuentapropistas, un alarmante 74,1% no realiza aportes al sistema de seguridad social, lo que evidencia una precariedad extendida en este sector.
El fenómeno de la informalidad no afecta a todos por igual. Las mujeres y los jóvenes son los grupos más vulnerables. Del total de trabajadores no registrados, 2,6 millones son mujeres, consolidando la brecha de género también en la calidad del empleo.
Analistas económicos señalan que la alta inflación y la falta de crecimiento sostenido son factores que incentivan la informalidad, ya que muchas empresas, especialmente las pequeñas y medianas, recurren a empleos no registrados para reducir costos.
El Gobierno de Javier Milei difundirá un video por los 50 años del golpe militar bajo la premisa de “memoria completa”. La pieza incluirá nuevas voces para recordar tanto los crímenes estatales como los ataques guerrilleros, cuestionando la cifra de desaparecidos.
Cristina Mariscotti, la famosa “Abuela Lalala” de Liniers, falleció a los 79 años tras una insuficiencia cardíaca. Ícono viral del Mundial 2022, la vecina fanática de Messi fue despedida por una multitud que la adoptó como símbolo de alegría colectiva.
Javier Milei ratificó a Manuel Adorni y defendió su gestión ante las denuncias opositoras. Tras regresar de Hungría, el oficialismo exhibe indicadores económicos positivos y prepara una contraofensiva cultural por los 50 años del golpe militar, reafirmando su rumbo político.
El primer ministro liberal Robert Golob se adjudicó la victoria en Eslovenia tras un ajustado empate técnico frente al conservador Janez Jansa. Con el 28,5% de los votos, el oficialismo busca formar una coalición estable en un parlamento fragmentado y polarizado.
Volodímir Zelenski busca reactivar la diplomacia con Rusia tras reuniones en Florida con emisarios estadounidenses. Pese al enfoque de Washington en Irán, el líder ucraniano destacó posibles nuevos intercambios de prisioneros como prueba de que el diálogo por la paz continúa vigente.
Honduras y Estados Unidos formalizaron el plan “Escudo de las Américas” para combatir el narcotráfico y las pandillas. El presidente Nasry Asfura acordó con la enviada de Washington, Kristi Noem, recibir asistencia técnica y endurecer leyes penales contra el crimen organizado.
Cuba restableció su suministro eléctrico tras dos colapsos totales en una semana, aunque persiste el déficit energético. La crisis ocurre bajo un severo embargo petrolero de Estados Unidos y amenazas de intervención, ante lo cual las fuerzas armadas cubanas iniciaron maniobras preventivas.
La AIE advirtió que el conflicto en Medio Oriente desató una crisis energética sin precedentes, superando los choques petroleros de los años setenta. Con pérdidas de 11 millones de barriles diarios, el impacto duplica registros históricos, amenazando severamente la economía global.