En un momento de crecientes diferencias con el Gobierno de Javier Milei y después de la fuga de varios legisladores hacia La Libertad Avanza, el expresidente Mauricio Macri convocó al Consejo Nacional del PRO para rediscutir la estrategia del partido. Esta reunión, que se realizará en la sede del partido en Balcarce, contará con la presencia de autoridades provinciales y diputados nacionales con el objetivo de delimitar el vínculo con el oficialismo y evitar nuevas rupturas dentro del bloque amarillo.
La cumbre llega tras la salida de ocho diputados que respondían a Patricia Bullrich y se sumaron al movimiento libertario, lo que significa un duro revés para el bloque que ahora quedará con 17 integrantes. Frente a este escenario, el PRO busca consolidar una posición unificada antes de iniciar el debate en el Congreso sobre las reformas tributaria y laboral que impulsa la administración nacional.
A pesar de las tensiones y diferencias, fuentes del partido aseguran que lo más probable es ratificar un rumbo en el que el PRO mantenga una cierta distancia respecto a La Libertad Avanza, pero continúe apoyando las principales reformas para garantizar la gobernabilidad del país. Esta postura ya se evidenció en la comisión de presupuesto, donde respaldaron las iniciativas, aunque con reparos.
Macri ha manifestado su descontento por recientes decisiones en el Gabinete, especialmente por la salida de Guillermo Francos y el ascenso de Manuel Adorni, criticando la falta de resolución de los conflictos internos en la Casa Rosada. Sin embargo, mantiene su compromiso con la gestión y ha confirmado que continúa apoyando las reformas presidenciales.
Este encuentro marcará un antes y después para el PRO, que busca no solo recuperar unidad interna, sino también consolidar su rol en un contexto político marcado por la fragmentación y la irrupción de nuevas fuerzas como La Libertad Avanza.