El Gobierno nacional avanza en la articulación de apoyos clave para el Presupuesto 2026, con un cronograma de reuniones con gobernadores que busca consolidar consensos en torno a las principales reformas que el Ejecutivo planea impulsar en el Congreso. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego “El Colo” Santilli, recibían esta mañana a Leandro Zdero, gobernador de Chaco, en un encuentro que sirvió para estrechar vínculos y acordar una colaboración legislativa.
Zdero, aliado electoral de La Libertad Avanza, valoraba el contacto como “muy positivo” y manifestaba su disposición a acompañar proyectos clave para el desarrollo y crecimiento del país. En el diálogo, se abordaban temas como la reforma laboral, la modernización tributaria y el endurecimiento del Código Penal, junto con demandas puntuales de infraestructura que afectan a cada provincia.
En las próximas horas, estaba previsto el encuentro con Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro, quien traería a la mesa cuestiones prioritarias como el deterioro de las rutas en la provincia y la necesidad de una distribución más equitativa de recursos. Estas conversaciones forman parte de un operativo político mayor, iniciado tras el triunfo legislativo de octubre, que busca asegurar una base amplia de acuerdos parlamentarios que permitan avanzar en la agenda del gobierno.
Aunque varias provincias manifestaban apertura al diálogo, algunos mandatarios opositores, como Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), no estaban incluidos en esta etapa inicial de acercamientos, al menos por ahora.
El ministro Santilli confirmaba la intención de sumar a la mayoría de los gobernadores que tendrán representación legislativa a este proceso de diálogo, anticipando que algunas demandas provinciales podrían integrarse en el temario de sesiones extraordinarias. Entre los puntos centrales figuraban la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el impuesto a los combustibles líquidos, temas que tenían impacto directo en las finanzas provinciales.
Con este despliegue, el gobierno buscaba fortalecer la gobernabilidad y garantizar la aprobación del presupuesto que sostendrá las reformas estructurales que Milei y su equipo prometieron durante la campaña electoral, en un intento por consolidar un ambiente de consenso para enfrentar los desafíos económicos y sociales del país.